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Gsús Bonilla: <i>Ovejas esquiladas, que temblaban de frío</i> (Bartleby Poesía, 2010)

Gsús Bonilla: Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (Bartleby Poesía, 2010)

    AUTOR
Gsús Bonilla

    LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO
Don Benito, (Badajoz, España), 1971

    BREVE CURRICULUM
Desde 2006 hasta la fecha, ha participado en infinidad de revistas digitales e impresas, recitales poéticos y proyectos enfocados al arte visual, ilustración y poesía. En 2007 se autopublica una retahíla de poemas a punto de caducar y lo llama “El Forro”. También ha publicado Menú del día... a día (Baile del Sol, 2011). En 2010 apareció en l antología El tejedor en: Madrid (L.U.P.I, 2010)

    FICHA TÉCNICA DEL LIBRO
Poesía. 98 páginas. PVP: 9,00 €. Madrid, 2010. 1ª Edición. ISBN: 978-84-92799-29-9




Creación/Creación
Gsús Bonilla: Ovejas esquiladas, que temblaban de frío
Por Gsús Bonilla, martes, 01 de noviembre de 2011
Poesía descarnada y emotiva para el desembarco de Gsús Bonilla, un poeta ajeno a las modas: palabras contra la injusticia y la miseria en el mundo actual. "No hablaré de Gsús Bonilla, como una oveja sin lobo. No diré que su obra es la lana o que sus poemas son el balido más tierno aunque algunos duelan como aullidos. Hablaré de Gsús cerrando los ojos, porque al cerrar los ojos uno siempre ve lo de adentro y diré que Ovejas esquiladas, que temblaban de frío combina lo lejano con lo próximo, lo singular con lo universal, la injusticia en el poder con la miseria del ser humano. Gsús habla de los otros y de lo suyo propio, combinando alta y baja cultura. Habla del hambre, de la adicción y del paso del tiempo, del hombre, de la familia y del amor, con una estructura perfectamente equilibrada. Habla, en fin, de Los moradores del mundo con un verso directo, a modo de confesión honesta y empleando la imaginería de un subconsciente personalmente colectivo. David González probablemente diría que es `poesía de no ficción´. Yo digo que el juego más básico, la suma de palabras que da la imagen, es la esencia que destila un alma pura" (Déborah Vukušic).

DÍA DE REYES

sobre las mesas,
sobre las alfombras;
anoche, nuestros hogares
estaban llenos de zapatos.

anoche
en la línea* de gaza
por las calles, sobre las aceras
había zapatos

y los reyes mágicos
pasaron de largo.

estaban sucios.

con polvo de sangre,
salpicados de miedo.

los zapatos
también.


* por ligera, por flaca, por fina, por tenue, delicada, consumida


EL MUDO
tenía muchas cosas que contar.
porque había pasado mucho.

cuatro años en un vertedero;
bueno, era un campo de concentración,
pero claro, la basura
yace
en otros lares;

doce de prisión
por pintar monigotes
en una revista libertaria; pero claro,
si no estuviste nunca en una
es muy difícil de
explicar.

el resto de días
que iban pasando
hasta milnovecientosetentaycinco.
estaba vigilado, coaccionado;

y después de la muerte del
caudillo –el de por la puta gracia de dios–
más o menos, lo que hacía
era sobrevivir.

todo esto
no se lo podía contar
a su nieto –sangre de
su sangre– revolucionario,
rebelde

porque estaba hasta los güebos
de las batallitas del abuelo.

por eso
el yayo
tras meter la tijera
a la lengua

escupió

sangre.


RUNRÚN

si había una noche fría
–como las de antes–

la señora siempreluto
los acurrucaba junto a sus tetas
luego, les sentaba a cada uno sobre
sus rodillas
y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
–porque así eran las abuelas de antes–
con voz de antes
empezaba a hablarles de aquellos niños
que no tenían padres con los bolsillos repletos de monedas

de aquellos niños
que jugaban con el aro de metal de un barril de tocino

y hablaba
de que a aquellos niños
les sonaban las tripas y que el juego
obedecía a la imaginación

y que los niños crecieron y que ya no había suposicio-
nes
ni juegos para olvidarse de comer
y que aun así había que seguir en pie…

…y que ya era hora de dormir
porque no había más que contar.

la abuela tenía miedo       a trastornarles el sueño
y cuando tenía la certeza de que estaban dormiditos,
ensimismada,
y con un runrún

y con esa vocecilla que tienen las antiguas,
las de antes,
–porque así eran las abuelas de antes–
con voz de antes. seguía:

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios

la historia es como sigue…

sólo doblaron las rodillas
en los últimos espasmos de la nuca
al posterior disparo.

uno
al pie de la cuneta
otros
a la orilla de la playa
muchos más
en la soledad de un descampado
y tantos otros
por las tapias traseras de los cementerios.


CUARTO DE E.G.B

para David González, POETA


nos despiojaban
cuando lo que teníamos
eran pulgas –malas pulgas–

aquellos tíos tan listos
desconocían por completo
que nuestra sangre era azul
puesto que éramos príncipes,
miserables, pero príncipes

y lo peor de todo,
aquellos tíos tan listos
tampoco sabían

que entre parásitos

siempre

hubo

clases.


HEMATOMAS DE DOMINGO Y
COMIDA FRÍA


presentaba secuelas:

una cojera
seis o siete puntos de sutura
que le hacían
un gesto de cicatriz como un
intento de sonrisa.

dijo que seguía dormitando
en una pesadilla,

que creía que soñaba…

me casé muy enamorada
se atrevió a escribir en su diario.

el horror
tiene esa puta necesidad.

de mostrarse

tal como es.



Nota de la Redacción: agradecemos a Bartleby Editores en la persona de su director, Pepo Paz, la gentileza por permitir la publicación de esta selección de poemas del libro de Gsús Bonilla, Ovejas esquiladas, que temblaban de frío (Bartleby Poesía, 2010), en Ojos de Papel
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