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Kosovo y el pasado del futuro
Editorial
Cuando cayó el Muro de Berlín en 1989 y se disolvió como un helado a pleno sol el Imperio Soviético, muchos pensaron que se retornaba a la situación anterior a la Segunda Guerra Mundial, sin pararse a precisar mucho en el cálculo. Sin embargo, no es ahí realmente donde hay que buscar un parangón histórico, operación que siempre bordea el abuso interpretativo, cuando no el puro anacronismo, acerca de lo que pueden ser los antecedentes, sino en el mundo anterior a 1914.

La pureza de intenciones y sus efectos balsámicos
Editorial
Poco a poco, por boca del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero o por obra de sus subordinados en el área de Justicia, el ministro Mariano Fernández Bermejo y el Fiscal General, Cándido Conde-Pumpido, la sociedad española va conociendo en detalle los manejos, falsedades y manipulaciones a las que se plegó el gabinete para llevar adelante el proceso de negociación con la banda terrorista ETA, mientras sostenía públicamente que mentían quienes recelaban y denunciaban sus maniobras en la penumbra y que dicho proceso era todo un ejemplo de “transparencia”.

Hacia la gran coalición
Editorial
Las encuestas publicadas en distintos medios vaticinan un empate entre el PSOE y el PP para el día 9 de marzo. Si no ocurre un hecho excepcional como el del 11-M, lo cual no es descartable porque los terroristas vascos están empeñados en dañar al Gobierno socialista, aunque está por ver que puedan hacerlo en términos electorales, todo parece indicar que la igualdad entre los dos grandes partidos presidirá la campaña hasta su final.

El proyecto de la España plural y los aliados políticos del partido socialista
Editorial
El pasado día 28 de noviembre tuvo lugar en el Congreso de los Diputados el debate promovido para la reprobación de la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que se salvó del varapalo por el escaso margen de tres votos (173 a 170). Se trata de un episodio muy llamativo y trascendente dada la opción tan dispar y contradictoria tomada por los distintos grupos parlamentarios y minorías nacionalistas y regionalistas en la votación.

La política de Zapatero, ¿mera cuestión de estilo?<br>
Editorial
La campaña de José Luis Rodríguez Zapatero en las elecciones de 2004 sorprendió por su frescura y desenfado. Se trataba de ofrecer al electorado la otra cara de la moneda de la ejecutoria de un Gobierno dirigido por un José María Aznar marcado por una imagen ceñuda y regañona. Acabó siendo un éxito, aunque no se sabrá bien en qué medida porque la masacre del 11-M y la gestión de la misma por el gabinete popular influyó de modo decisivo en los resultados finales. En cualquier caso, marcó una pauta fundamental porque abrió el camino a la consagración de lo informal como método y estilo de hacer política.

Unión, Progreso y Democracia
Editorial
Así se denomina el nuevo partido encabezado y promovido por un grupo salido del colectivo cívico ¡Basta Ya! del que forman parte, como cabezas visibles, Fernando Savater, Rosa Díez y Carlos Martínez Gorriarán. A ellos se ha unido Mikel Buesa, el expresidente del Foro de Ermua, otro grupo cívico de origen vasco que lucha contra el nacionalismo obligatorio, y mucha otra gente que, a título individual o encuadrada en otras asociaciones, creen lógico que la defensa de los derechos ciudadanos está por encima de los colectivos o identitarios.

Madrid culpable (I)
Editorial
Este verano, principalmente en el mes de julio, han tenido lugar en Barcelona y su hinterland numerosas y graves averías que han afectado al abastecimiento eléctrico de la población y su movilidad por las deficiencias y fallos continuos del servicio ferroviario. La sensación de colapso de las infraestructuras se ha ido agrandando con la coincidencia de los embotellamientos por la salidas de vacaciones, las aglomeraciones en los aeropuertos y algunos accidentes puntuales.

Madrid culpable (II)
Editorial
En el anterior editorial, Madrid culpable (I), se destacó un episodio que hay que sumar a una vieja tradición, que atañe a la estructura histórica del Estado español contemporáneo. Madrid culpable es la anacrónica fórmula que utilizan los nacionalistas y regionalistas para evadir su responsabilidad y encubrir su insaciable sed de poder, tanto para beneficio de sus clientelas como en la consolidación del neocaciquismo.

¿Necesitan un nuevo partido los ciudadanos?
Editorial
La nueva organización Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía celebró entre finales de junio y principios de julio su segundo Congreso. En principio, los resultados han sido decepcionantes. La cuestión capital de la política española, es decir, la necesidad de crear una nueva organización de carácter nacional que pueda actuar como partido bisagra entre el PSOE y el PP, evitando que ambos se encuentren a merced de los nacionalismos para alcanzar mayorías parlamentarias estables, no ha sido abordada de forma directa. La idea de fondo que alentó la creación de Ciudadanos era la de romper la hegemonía del nacionalismo en Cataluña, como un primer paso para impedir el vaciado de la Constitución y la constante erosión del Estado a manos de los partidos nacionalistas.

El partido de Fernando Savater y sus compañeros a la luz de la experiencia de Ciudadanos
Editorial
Tras una reunión celebrada en San Sebastián el 19 de mayo, en la que se congregaron varias decenas de personas relacionadas con la iniciativa cívica ¡Basta Ya!, se planteó que había un vacío de representación política y que, por tanto, de confirmarse esta hipótesis, bien fundada por el significativo fenómeno de la creciente abstención y el voto en blanco, la necesidad de crear un nuevo partido. Se trata de gente muy comprometida que ha plantado cara al nacionalismo terrorista y que, a una escala más general, ha venido oponiénsode al nacionalismo obligatorio, a su hegemonía en el País Vasco, deendiendo los valores constitucionales.

La esvástica euskonazi y el derecho al sufragio<br>
Editorial
El Gobierno está enfrascado en el empeño dejar una puerta abierta para que, mediante el acceso a las instituciones por vía electoral, los miembros del brazo político de ETA acaben por separarse de la organización terrorista apostando por la moderación, y, por encima de todo, evitar atentados. Pero tanto el actual “proceso de paz” como antaño fueran las treguas tácticas, no son más que instrumentos del grupo terrorista en la búsqueda de sus objetivos capitales, la anexión de Navarra, la independencia y, finalmente, la construcción de un estado-nación bajo criterios étnico-culturales.

Las raíces de la demagogia sectaria de la izquierda gubernamental
Editorial
Frente a la pluralidad de la derecha política e intelectual española, manifiestamente representada en la abundancia de medios de comunicación en permanente disputa (cuyos representantes significados van desde el liberalismo a los tribunos encaramados en la más cruda demagogia populista), en las familias políticas que pugnan dentro del PP bajo distintas filiaciones (liberales, democristianos, reformistas, etc.), en el debate intelectual entre los distintos grupos mediáticos, académicos y laboratorios de ideas, se alza el extraño monolitismo de la izquierda gobernante.

La derecha y el patrón sectario
Editorial
A pesar de los graves errores y arbitrariedades cometidos por el Gobierno Zapatero en la gestión de su proyecto unilateral de transformación del modelo territorial por vía de la modificación estatutaria para implantar un modelo Estado de planta confederal, que consagraría la asimetría entre las regiones y la posición residual de la administración central en ellas, y por tanto, la desigualdad entre los ciudadanos españoles, y, sobre todo, con el despliegue de burdas falsificaciones de la realidad para sostener la política de apaciguamiento con que se pretende poner fin a la violencia terrorista del complejo ETA y sus organizaciones satélites a cambio de concesiones políticas, el Partido Popular no supera con claridad al PSOE en las encuestas y su líder, Mariano Rajoy, tiene un bajo nivel de aceptación pública. ¿A qué puede deberse esta situación tan incongruente? La respuesta ha de estar en el tipo de oposición que han planteado los populares.

Un presente retrospectivo: el peso de la herencia de la Guerra Civil en la inestablidad de la democracia española
Editorial
Ya son varios los editoriales dedicados a este asunto, pero la desfiguración, deliberada o fruto de la simple ignorancia, continúa marcando la forma de afrontar la agenda política española, tanto en los análisis de muchos medios de comunicación y opinadores, de izquierda y derecha, como en el enfoque de algunos partidos. El ejemplo más palmario de este disparatado fenómeno lo constituyen unas declaraciones del nuevo ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, la perfecta encarnación del sectarismo que alienta el estilo del gobierno zapaterista. En 2003, cuando gobernaba el Partido Popular y él era fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, manifestó lo siguiente: “Luchamos en su día contra los papás de los que nos gobiernan y no tenemos ningún temor a sus hijos”.

Huida hacia adelante
Editorial
A pesar de los titubeos iniciales y de su desaparición del escenario político durante varios días mientras se refugiaba en el Coto de Doñana tras el atentado terrorista del 30 de diciembre en el aeropuerto de Madrid, se va confirmado que la ambigüedad en las declaraciones del día 31 del presidente Rodríguez Zapatero no fue consecuencia de la precipitación o falta de cálculo producida por la conmoción pública y personal, sino fruto de una deliberada apuesta por seguir en la misma línea de conducta que tan nefastos resultados ha dado hasta ahora.

¿De la tregua permanente a la tregua intermitente?
Editorial
Veinticuatro horas después de la comparecencia pública de un José Luis Rodríguez Zapatero autocomplaciente y jactancioso, es decir, el 30 de diciembre, ETA asoló el aparcamiento de la Terminal 4 del aeropuerto de Madrid con la mayor explosión de la historia de la banda terrorista. El balance es el de dos inmigrantes ecuatorianos asesinados, Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, y enormes daños materiales. En el plano del debate público, la política zapaterista respecto el mal llamado “proceso de paz”, se ha desplomado. Ya no se puede argüir lo que se consideraba la mayor baza: que lo estaba haciendo bien porque lo fundamental es que no había muertos, cuando ese argumento era sumamente endeble. Reputados analistas, como Florencio Domínguez, ya habían advertido hasta la saciedad de que esa circunstancia era más bien casual, que en otros atentados en los últimos tres años se habían producido heridos y que sólo la suerte había evitado lo peor.

Las políticas de la historia.
Editorial
La utilización de la Guerra Civil y el franquismo como instrumentos para deslegitimar a la derecha democrática española ha coincidido con un cambio de perspectiva sustentado por una nueva generación que demanda la revisión del pasado en términos de “impartir justicia” a los derrotados y los vencedores, a los represores y a sus víctimas, muy en consonancia con los nuevos valores de los tiempos que corren, resumidos en el buenismo, una adaptación a la española de la corrección política, y en un fenómeno derivado, la internacionalización de la justicia: si el juez Baltasar Garzón se decidió por lanzarse contra los perpetradores de los crímenes de las dictaduras pinochetista y argentina, ¿por qué no hacerlo con los franquistas y el franquismo?

Ciudadanos de Cataluña: el principio del fin del discurso identitario
Editorial
Por ese orden, primero los ciudadanos y luego, Cataluña. La presencia, con tres escaños, de la organización constituida hace cuatro meses, Ciudadanos/Partido de la Ciudadanía, en el Parlamento del Principado es el primer paso para erosionar la resistencia retrógrada de toda una clase política y mediática anquilosada, enquistada en el discurso identitario e historicista, cada vez más distanciada de las preocupaciones de la sociedad catalana.

Zapatero en el laberinto de su estrategia
Editorial
En el mal llamado proceso de paz (¿cuándo hubo una guerra?), el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, se encuentra enfangado en una situación tremendamente complicada, principalmente a raíz de sus iniciativas tácticas y estratégicas de las que le resultará muy difícil salir. Los últimos episodios, el varapalo simbólico sufrido en la Eurocámara y el robo de armas de ETA en la localidad francesa de Nimes, son las principales muestras de las dificultades por las que atraviesa su política en el frente terrorista.

El espejismo de la igualdad en el ámbito laboral español
Editorial
El pasado mes de junio, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre Mujeres y Hombres, equidad que el texto legal define como “la ausencia de toda discriminación, directa o indirecta, por razón de sexo, y, especialmente las derivadas de la maternidad, la asunción de obligaciones familiares y el estado civil”. De entre los criterios generales de actuación de los poderes públicos en el desarrollo de la política para la igualdad, enuncia el Anteproyecto, entre otros, “la protección de la maternidad, con especial atención a la asunción por la sociedad de los efectos derivados del embarazo, parto y lactancia”. En realidad, la carga de la futura Ley, a aprobar por las Cortes Generales en este último trimestre del año, descansa no en las arcas del Estado, no en la sociedad en su conjunto; tan sólo y, como viene siendo costumbre, en la mujer.

La penúltima catástrofe ecológica en Galicia
Editorial
El verano de 2006 será difícil de olvidar en el noroeste español, Galicia ardió por los cuatro costados, se perdieron entre 80.000 y 90.000 hectáreas, según las evaluaciones más conservadoras, que son las progresistas, lo que significa más de la mitad de la superficie quemada en toda España en lo que va de año.

“Primero la paz y luego la política” (José Luis Rodríguez Zapatero)
Editorial
José Luis Rodríguez Zapatero, faltando al compromiso público y formal de anunciarla ante el Congreso de los Diputados, cominicó la apertura de un proceso de negociaciones con la banda terrorista ETA. Al tiempo, los representantes de su partido en el País Vasco, el PSE, se han reunido con miembros del entorno político etarra, en especial HB, haciendo así explícito el reconocimiento de éste como interlocutor político, sin que antes hayan condenado la violencia o efectuado cualquier gesto que autorizara moralmente dicha reunión con el brazo político ilegalizado de un grupo terrorista que ha asesinado a más de 800 personas en los últimos 40 años, en su mayoría durante el período democrático.

La balcanización como modelo
Editorial
Después de que la izquierda moderada española rechazara por exageradas y fuera de lugar las denuncias de unos cuantos políticos y analistas sobre el peligro de balcanización de España, hete aquí que significados grupos y publicistas nacionalistas vascos, catalanes y gallegos se han apresurado a celebrar la victoria de los secesionistas en el referéndum de autodeterminación de Montenegro que tuvo lugar el pasado 20 de mayo. Es, en su opinión, la demostración de que en Europa se permite una práctica que ambicionan para los territorios que reclaman como propios.

La buena memoria
Editorial
El pasado 28 de abril el Congreso de los Diputados español aprobó, por 172 votos (del PSOE y los grupos minoritarios) frente a 131 (del PP), una proposición de ley que consagra 2006 como Año de la Memoria Histórica. En dicha proposición se dispone el “homenaje y reconocimiento” de aquellos que perdieron la vida en la Guerra Civil, los exilados y los perseguidos y reprimidos por el franquismo. Se establece que el “antecedente de la Constitución de 1978” fue la Segunda República, que la “Constitución de 1931 fue también la primera que abordó el reconocimiento de derechos sociales y económicos las bases de lo que hoy conocemos como Estado de bienestar” e, igualmente, que aquélla sentó las bases para “resolver el problema de la articulación territorial de España mediante el sistema de estatutos de Autonomía”.
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    Ngugi wa Thiong’o y el Diablo crucificado (por Miguel Ángel Sánchez de Armas)