Política y sociedad latinoamericana
Carlos Malamud profundiza su libro Populismos latinoamericanos. Los tópicos de ayer, de hoy y de siempre (Ediciones Nobel, 2010) en las principales características de los populismos para determinar cómo funcionan, qué valores defienden y cuáles son sus verdaderos objetivos. Existe una continuidad entre el primer populismo, especialmente del peronismo, y los actuales. Comparten muchos valores y los mecanismos empleados para reforzar el control social. Pero existen diferencias, como la mayor preocupación por la macroeconomía de los caudillos de hoy. La acción del populismo se refleja en la política interna y en la exterior. El nacionalismo y el antiimperialismo se erigen como banderas para movilizar a sus seguidores, a la vez que silencian las voces discrepantes ante el enfrentamiento contra un enemigo poderoso, que sirve para justificar sus fracasos y errores. El peso del caudillismo, el contacto entre el líder y las masas, el nacionalismo, el antiimperialismo, la necesidad de polarizar las sociedades entre patriotas y antipatriotas, el fuerte contenido antidemocrático y antiliberal y el desprecio del Estado de derecho son algunos rasgos distintivos. Una de las manifestaciones actuales de algunos populismos es el indigenismo, que merece especial atención. No faltan los ejemplos de los problemas de gobernabilidad que su gestión provoca, así como los ataques contra la democracia.