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jueves, 29 de enero de 2009
Barack Obama, Lincoln, Dios y las gentes del PP y del PSOE
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[5140] Comentarios[0]
Me pregunto en mi tosca ingenuidad si lo que ha entusiasmado a la progresía nacional y europea de Barack Obama no son ni sus discursos, ni sus ideas, ni su juventud, ni sus promesas políticas, ni sus formas y maneras… Me pregunto si lo que de verdad ha entusiasmado a la gente es tan sólo el simple y determinista hecho de que el presidente es negro, o mejor dicho, que corre sangre africana por sus venas

Juan Antonio González Fuentes 

Juan Antonio González Fuentes

Imaginemos que un futuro presidente del gobierno español fijase su residencia oficial en un edifico construido en parte por esclavos. Imaginemos que el presidente decidiera jurar (que no prometer) su cargo poniendo la mano sobre una biblia antigua, por ejemplo, la utilizada en su día por el rey Felipe II. Imaginemos que el presidente invocase la ayuda de Dios Todopoderoso en su discurso de investidura en diversas ocasiones. Imaginemos quizá lo más impensable, que durante la ceremonia de investidura como presidente de gobierno estuviera acompañado por religiosos de distintas confesiones, y que estos también intervinieran con discursos durante la ceremonia. Imaginemos que cientos de miles de personas asistieran entusiasmadas a la jura del cargo, y lo hicieran enarbolando millares, centenares de miles de banderas españolas. Imaginemos que en su discurso el presidente español hablara de patriotismo, de esfuerzo, de sacrificio, de orgullo por ser españoles… E imaginemos, ya por último y para dejar descansar a la imaginación, que la primera actuación del nuevo presidente fuera ponerse en contacto con las tropas desplegadas en territorio extranjero.

Al día siguiente de pronunciado el discurso del nuevo presidente español, y al poco de realizadas las primeras actuaciones, es decir, llamar a las tropas e instalarse en la casa erigida por esclavos, ¿qué dirían los editoriales de periódicos como El País o Público?, ¿qué frases podrían oírse, por ejemplo, en las tertulias de la cadena Ser?, ¿con qué calificativos recibirían los intelectuales y artistas progresistas al político electo?, ¿qué “reflexiones” saldrían de las bocas de los Bardem, los Buenafuente, los Boris Izaguirre, los Sardá…, de turno? ¿Con qué acusaciones de fascismo nacionalista español no saldrían al paso los nacionalistas gallegos, catalanes y vascos? ¿Qué dirían desde la oposición, por ejemplo, el ex presidente José Luis Rodriguez Zapatero, o Leire Pajín, o Magdalena Álvarez, o Zerolo, o José Blanco…?

Pues bien, Barack Obama, el nuevo presidente de los EEUU, uno por uno ha materializado en su toma de posesión todos los puntos señalados más arriba. Y miles, centenares de miles de banderas norteamericanas (no de Texas, Florida o California) ondearon al viento el día de su llegada a la Casa Blanca, edificio levantado por esclavos africanos a comienzos del siglo XIX. Obama juró sobre la biblia sobre la que juró el presidente Lincoln; Obama invocó en diversas ocasiones la ayuda de Dios; Obama habló de patriotismo, de sacrificio, de esfuerzo, del orgullo que deben sentir los norteamericanos sólo por serlo; a Obama lo acompañaron en su toma de posesión religiosos de distintas confesiones, religiosos que tomaron la palabra; Obama, nada más saberse nuevo presidente, lo primero que hizo fue dirigirse como tal a su ejército desplegado por los confines del mundo para darle todo su apoyo y confianza.

Barack Obama (foto wikipedia)

Barack Obama (foto wikipedia)

Sin embargo, y a pesar de todas estas realidades que pueden comprobarse una por una, toda la progresía española, toda la progresía europea tan antiamericana ella en sus discursos y puestas en escena, está entusiasmada con la llegada al poder del nuevo presidente norteamericano, todos muestran unas afinidades con el político que no resistirían ni treinta segundo de análisis más o menos riguroso. ¿Por qué la incongruencia? ¿Por qué esta carencia total de rigor? ¿Por qué esta falta de racionalidad? ¿Por qué este apoyo sentimental a Obama por parte de gentes que verían en gestos similares a los del americano amenazas tangibles y terribles en sus propios países? Misterios insondables del corazón humano, del alma que todo marketing puede moldear. O se trata más bien de la necesidad de creer en la novedad, de apostar a ojos ciegos por lo diferente. Cierto es que toda construcción de idealismo progresista admite de mil amores como beneficioso el juego del cambio por el cambio, y si lo que cambia lleva consigo una supuesta irreverencia, un llevar la contraria a la tradición, pues mejor que mejor.

Me pregunto en mi tosca ingenuidad si lo que ha entusiasmado a la progresía nacional y europea de Barack Obama no son ni sus discursos, ni sus ideas, ni su juventud, ni sus promesas políticas, ni sus formas y maneras… Me pregunto si lo que de verdad ha entusiasmado a la gente es tan sólo el simple y determinista hecho de que el presidente es negro, o mejor dicho, que corre sangre africana por sus venas, cuestión cuya energía entusiasmante o entusiasmadora no creo que dé para excesivo recorrido. El tiempo dirá, pero no soy muy optimista al respecto. Que el Dios al que con tanta frecuencia invoca Obama le coja confesado y le otorgue todo el cargamento de suerte disponible.

Pero, y ya para finalizar, les propongo que sigan imaginando tan sólo un instante. ¿Y si el hipotético futuro presidente del gobierno español fuera descendiente a la vez de payos y gitanos? Es decir, ¿y si el padre de un futuro presidente español fuera de raza gitana? ¿Cómo reaccionaría la derecha española? ¿Cómo la izquierda? ¿Sería el gitano presidente miembro del PP o lo sería del PSOE? Imaginemos, imaginemos. Imaginar, al menos de momento, no cuesta.

***


Última reseña de Juan Antonio González Fuentes en Ojos de Papel:

-Stieg Larsson: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Destino, 2008), segunda parte de la trilogía Millennium, que se inició con el título, Los hombres que no amaban a las mujeres (Destino, 2008)



NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, artes, música y libros) como cronológicamente.


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