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Francisco de Miranda en 1874, retrato de Martín Tovar y Tovar (wikipedia)

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Carlos Malamud es Catedrático de Historia de América Latina de la UNED e investigador principal del Real Instituto Elcano

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Simón Bolívar

Simón Bolívar

Hugo Chávez

Hugo Chávez


Análisis/Política y sociedad latinoamericana
Los archivos de Bolívar y Miranda irrumpen en el debate político venezolano: memoria histórica y reescritura del pasado
Por Carlos Malamud, domingo, 2 de mayo de 2010
El 13 de abril de 2010 el presidente Hugo Chávez sancionó un decreto que ordenaba el inmediato traslado de los archivos de Simón Bolívar y de Francisco de Miranda, custodiados por la Academia Nacional de la Historia de Venezuela, al Archivo General de la Nación en Caracas. En medio de los festejos del bicentenario de la independencia y de la polarización en que vive la sociedad venezolana la medida ahondó aún más la polémica sobre la utilización política de la figura del “Libertador” y sobre los objetivos de la medida. Unos y otros aducen razones técnicas para respaldar sus puntos de vista, aunque por detrás hay un intenso debate político.
Si la celebración del bicentenario de la independencia no pasó desapercibida en Venezuela, comenzando por la propia elección de la fecha y el carácter cívico-militar que intentó darle el gobierno, el decreto del 13 de abril que otorgaba a la Academia Nacional de la Historia (AHN) dos meses para trasladar los archivos del “Libertador” Simón Bolívar y del “Generalísimo” Francisco de Miranda al Archivo General de la Nación (AGN) aportó más munición para la discusión. Y esto de la munición no es una figura retórica si tenemos en cuenta que el periódico oficialista el Correo del Orinoco (en homenaje al diario del mismo nombre fundado por Bolívar y que circuló entre 1818 y 1822) lleva como subtítulo “La artillería del pensamiento.

Los 63 tomos del archivo de Miranda y los 283 del de Bolívar cambiarán de manos luego de permanecer desde 1926 y 1999 al cuidado de la ANH. El decreto 7.375, publicado en la Gaceta Oficial Nº 39.402 (se puede ver AQUÍ) señala que es “obligación del Estado Revolucionario garantizar la protección, preservación [y] enriquecimiento… de la memoria histórica de la Nación” y que el archivo de Bolívar “contiene la documentación fundamental de su legado revolucionario liberador para los pueblos de nuestra América y el Mundo”. Pero el decreto va más allá, y ofrece importante información sobre los propósitos y objetivos del presidente Chávez. Es indudable, por la trascendencia de la medida y su repercusión mediática, que el presidente no fue ajeno al mismo y que se trató más de una medida política que técnica, relacionada con el estado de conservación de los archivos.

Según el gobierno hay que rescatar la memoria histórica que durante tanto tiempo le ha sido hurtada al pueblo venezolano por razones políticas y contrarrevolucionarias

Dice el decreto que la medida se ha tomado “con el supremo compromiso y voluntad de lograr la mayor eficacia política y calidad revolucionaria en la construcción del Socialismo, y la refundación de la nación venezolana, basado en principios humanistas, sustentado en condiciones morales y éticas que persiguen el progreso de la patria y del colectivo”. De ahí que en los considerandos se señale “Que el pensamiento universal de Simón Bolívar “El Libertador y de “Generalísimo” Francisco de Miranda, precursores de nuestra independencia, representan la base ideológica de la Revolución Bolivariana”. Pero para que esa documentación cumpla con su papel revolucionario debe “estar al servicio de instituciones del Estado que verdaderamente desarrollen sus funciones con el objeto de rescatar la memoria histórica de las luchas de liberación del pueblo venezolano, las cuales han sido ocultadas por factores públicos contrarios al proceso revolucionario”. Esto significa, literalmente, que hay que rescatar la memoria histórica que durante tanto tiempo le ha sido hurtada al pueblo venezolano por razones políticas y contrarrevolucionarias.

El decreto deroga dos anteriores, de 1926 y 1999, que transfirieron a la ANH la custodia de los archivos. Según el ministro del Poder Popular para la Cultura, Francisco Sesto, el Archivo de Bolívar fue transferido de forma ilegal en los últimos días de la presidencia de Rafael Caldera, con un decreto promulgado “entre gallos y medianoche” a pocas semanas de que asumiera la presidencia Hugo Chávez.

Según la Academia de la Historia se trata de “colocar los documentos y el pasado histórico al servicio de la revolución”

En la ANH, integrada por una veintena de historiadores, entre ellos algunos muy críticos con el gobierno de Chávez, reina la inquietud por la preservación del patrimonio. Según su director, Elías Pino Iturrieta, “El decreto presidencial fue totalmente inconsulto. La Academia deplora un tratamiento tan antirrepublicano, tan intempestivo… Los documentos son de libre consulta, sólo están sometidos a las normas de seguridad. Puede revisar su contenido el que quiera”. En definitiva, según su punto de vista, se trata de “colocar los documentos y el pasado histórico al servicio de la revolución”.

El traslado de la documentación se producirá de inmediato, sin esperar a los dos meses del plazo, y a mediados de mayo comenzará la mudanza. Uno de los motivos para proceder con tanta urgencia era poner los documentos al alcance del pueblo. Sin embargo, desde un inicio la discusión se quiso rodear de consideraciones técnicas sobre su conservación y así fue como las principales autoridades responsables se manifestaron al respecto. No se olvide que el archivo de Bolívar fue declarado “Memoria del Mundo” por la Unesco.

La Academia es totalmente contraria al Decreto y dicen que lo acata porque no le queda más remedio

El ministro Sesto señaló que “si hubiera que trasladar los archivos… hoy mismo… los espacios están dispuestos y se encontraría a mejor resguardo de lo que están en la Academia”. La viceministra de la Cultura para el Desarrollo Humano Carmen Bohórquez dijo que los espacios del Foro Libertador son óptimos para su conservación y advirtió que en la AHN corren peligro, porque su actual repositorio no es antisísmico y un terremoto podría arrasarlo. También alertó del riesgo que supone el smog que se condensa en el centro de la ciudad o los incendios navideños a causa de los “juegos pirotécnicos” en los alrededores de la Academia. Mientras, el director del AGN, Luis Pellicer, indicó que la institución que dirige cuenta con las condiciones ambientales de humedad y temperatura idóneas. Por si estos argumentos fueran insuficientes, Bohórquez resaltó que está demostrado que la AHN “no publicó desde sus inicios los archivos de Miranda o su totalidad, como ellos afirman, pues la segunda edición fue impresa en el extranjero”.

La opinión de la Academia es totalmente contraria y dice que acata el Decreto porque no les queda más remedio. Según sus argumentos, el Archivo del Libertador está guardado en una bóveda situada en el corazón de Caracas, construida especialmente, que conserva los documentos a 19ºC y 60% de humedad en estantes de mármol y vidrio. A escasos cientos de metros de allí, en un arca en la ANH, están las memorias de Miranda. Para el historiador y académico Guillermo Morón, el traslado es “el mayor disparate que se puede cometer”, pues los espacios del AGN son insuficientes para almacenar los manuscritos de Bolívar y Miranda y “no cuentan con las condiciones físicas y técnicas”.

Según el gobierno venezolano la difusión de los documentos de Bolívar ha sido “insuficiente”. ¡Qué será del culto al Libertador el día que sus documentos tengan la difusión que merecen!

Aparte de las consideraciones técnicas hay otras políticas, más vinculadas a los intentos de reescribir y falsificar la historia. Como señala el Correo del Orinoco “Con la mudanza física del Archivo del Libertador al Archivo General de la Nación (AGN) se restituye a la República la custodia sobre ese bien patrimonial, muy sensible para el pueblo venezolano. Y se asegura su transferencia a soportes físicos y digitales, que permitirán el acceso masivo”. Además de la digitalización los documentos originales “se transcribirán al castellano moderno, se traducirán los que estén en otros idiomas, y se montarán en la Internet para que pueden ser consultados por cibernautas en todo el mundo”. Según el gobierno venezolano la difusión de los documentos de Bolívar ha sido “insuficiente”. ¡Qué será del culto al Libertador el día que sus documentos tengan la difusión que merecen!

Para Luis Pellicer, uno de los objetivos del traslado es que el pueblo venezolano pueda conocer los documentos de dos de sus figuras máximas en términos históricos porque el trabajo de difusión realizado hasta ahora ha sido mínimo: “Este decreto defiende la memoria histórica del país y la coloca al servicio del pueblo venezolano”. En línea con el deseo de reescribir el pasado Pellicer agregó que “vamos hacer la historia que necesita la patria, que dé cuenta de todos los procesos de lucha que hemos tenido desde la etapa colonial hasta ahora, donde estamos construyendo una sociedad de justicia para lograr la independencia plena de la nación”.

Las posturas no podían ser más frontales. Si para Pellicer el decreto quiere “defender la memoria histórica del país para que esté al servicio del pueblo, haciendo la historia que necesita el pueblo una historia que de cuenta de los procesos de liberación que ha tenido desde la etapa colonial”, para los académicos Pino Iturrieta y Morón es la “la historia de la nación [la] que se encuentra en peligro”.
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