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jueves, 17 de enero de 2008
Iris Murdoch: El príncipe negro, Dublín y los dublineses
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[7016] Comentarios[1]
Para leer El príncipe negro de Iris Murdoch, cualquier excusa es buena, incluso odiar Irlanda, sus pubs, su cerveza, su güisqui, sus prados, su lluvia..., y sus escritores

Juan Antonio González Fuentes

Juan Antonio González Fuentes

El pasado mes de diciembre, en los días vacacionales del puente de la Constitución, viajamos hasta Dublín, capital de Irlanda, ciudad en la que no habíamos estado nunca y que sin embargo tenía para nosotros reminiscencias bastante hondas, tanto literarias como cinematográficas.

Los que me conocen saben que, precisamente en fechas cercanas a la Navidad, mantengo con gusto y empeño, desde hace tiempo, una tradición quizá un tanto estrambótica pero que me resulta irresistible y litúrgica: veo siempre Dublineses, o Los muertos, la última y pasmosamente hermosa película que dirigió el gran John Huston, y que está inspirada en un relato de escenografía navideña escrito por James Joyce e integrado en el volumen Dublineses, traducido al español, por lo menos mi ejemplar, por el doblemente isleño (habanero y londinense) Guillermo Cabrera Infante.

Iris Murdoch

Iris Murdoch

Ya hablaremos en otro momento de lo que nos pareció Dublín y de los días que allí vivimos, pero ahora sólo quiero resaltar la poco subrayada presencia urbana de los principales héroes de la literatura irlandesa o, para ser más exactos, dublinesa. Sí, los principales nombres y hombres tienen sus estatuas correspondientes (más bien poco solemnes, lo que es de agradecer), pero con franqueza he de resaltar que esperaba mayor explotación turística de los fenómenos, un mayor y más constante trapicheo y abuso..., y sin embargo me llamó la atención el aparente poco caso que los dublineses hacen a sus “glorias literarias”, y el escaso rendimiento que, a mi juicio, les sacan. Claro que quizá tenga algo que ver que muchos de esas “glorias” alcanzaron la misma mofándose y poniendo verde a todo Dublín, por lo que no es muy de extrañar que sus compatriotas les hayan puesto, por obligación, una estatua, a la espera de que las palomas les caguen encima.

Paseando y paseando vimos homenajes y recordatorios varios a Joyce, Oscar Wilde o Yeats..., pero por mucho que me fijara no encontré ni la más mínima alusión a Iris Murdoch (Dublín, 1919-1999), sin duda, una de las más importantes escritoras dublinesas del siglo casi recién terminado. Desconozco el motivo de este aparente olvido, aunque el hecho de que la Murdoch estudiase lenguas clásicas en Oxford y filosofía en Cambridge, y que impartiese dicha asignatura desde 1948 en Oxford, ciudad en la que prácticamente vivió toda la vida, tenga bastante que ver en el asunto.

Iris Murdoch: El príncipe negro (Lumen, 2007)

Iris Murdoch: El príncipe negro (Lumen, 2007)

Iris Murdoch escribió novelas, ensayos, poesía e incluso teatro, pero es a las novelas a las que le debe la fama internacional de la que goza en la actualidad. De las veintiséis novelas que escribió destacan La campana, Bajo la red, Una derrota bastante honrosa, El castillo de arena, y El mar, el mar, probablemente el título más afamado de todos.

El año pasado, 2007, la editorial Lumen publicó con prólogo de Álvaro Pombo (un escritor bastante “murdochiano”) la novela El príncipe negro, en la que la escritora dublinesa de nacimiento y oxoniense de adopción, construye uno de los personajes masculinos más atractivos de las últimas décadas de narrativa británica, lo que no es decir poco. Se trata de Bradley Pearson, un escritor que ya ha entrado en la vejez y que experimenta un bloqueo creativo completo. Pearson, a lo largo de la novela, intentará salir del atolladero de diversas maneras, siempre en medio de complejas relaciones afectivas, y rodeado de una caterva de personajes secundarios absolutamente impagables: su hermano, su ex mujer, un joven, repugnante y exitoso escritor... El príncipe negro es una novela que contiene al menos dos características que la hacen muy, pero que muy atractiva. Primero, es una narración sobre el hecho de estar enamorado. Segundo, es un texto en el que Murdoch reflexiona sobre la literatura y el arte, sus elementos esenciales, su razón de ser.

No sé si alguno de ustedes viajará pronto a Dublín, yo es probable que repita, sobre todo ahora que nos han puesto un vuelo directo Santander-Dublín. De lo que sí estoy convencido es de que para leer El príncipe negro, o cualquier otra novela de Iris Murdoch, cualquier excusa es buena, incluso odiar Irlanda, sus pubs, su cerveza, su güisqui, sus prados, su lluvia..., y sus escritores.


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, artes, música y libros) como cronológicamente.


Comentarios
23.06.2008 4:18:57 - euyin



Hola, estaba leyendo críticas de ciertos libros realizadas en esta página web y he encontrado una dirigida al libro "El juego del ángel" de Carlos Ruíz Zafón por Juan Antonio González Fuentes. Deseaba responder al comentario y no sabía dónde, así que si me lo permiten lo haré en este apartado que parece ser el último publicado. Empezaré diciendo que respeto todo tipo de opiniones, y más tratándose de una crítica específica a un libro, pero quería reseñar que el dueño del blog no debería tomar como verdaderas (y más tan rotundamente) ciertas cosas que más bien son bastante relativas: en primer lugar, las afirmaciones con respecto a que los lectores de Carlos Ruíz Zafón somos (sí, me incluyo y muy orgullosa lo hago) simples ignorantes que leemos tramas fáciles y morbosas me parecen completamente fuera de lugar. De verdad señor Juan Antonio suele usted leer en su tiempo libre y sobre todo para despejar su mente alguna que otra obra de filósofos como Kant? Piensa que personas que leemos libros de Ruíz Zafón no amamos la literatura? Por supuesto que no conozco muchísimas obras que serán las más insignes y mejor escritas, pues con diecisiete años que tengo no he tenido tiempo para leerlas todas, y supongo que usted tampoco, por muchos alardes de cultura que haga. Pero sí quiero decirle que he leído desde autores como Shakespeare, Cervantes,Oscar wilde, Alejandro Dumas, Lovecraft, Allan Poe hasta libros como "y así habló Zaratustra" de Friederich Nietzsche: todos ellos y muchos más en su mayor o menor relevancia en el mundo de la literatura me han gustado, y créame, no por ello no me gustan novelas de Carlos Ruíz Zafón ni cualquier otro tipo de obra que según usted no es "literatura". Igualmente, podría usted decirme qué piensa de novelas como "El médico" de Noah Gordon, "Orgullo y prejuicio" de Jane Austen, "entrevista con el vampiro" de Anne Rice? tampoco son para usted libros dignos de leer? o ya adquieren la relevancia que usted considera necesaria para calificarlos como tal? No me ha gustado, sin ánimo de ofender, su manera de tratar el tema en la crítica. ¿No es justo considerar la obra de Zafón como literatura señor? eso dependerá de qué consideremos como tal no?..y dígame usted: ¿qué considera por literatura? ¿de verdad sabría responder? porque me parece una pregunta muy ambigua; yo por ejemplo no sólo considero las obras de Shakespeare como literatura, sino que pienso (desde mi humilde perspectiva) que el término incluye todas aquellas novelas que a alguna persona le hayan hecho evadir el mundo en el que vive y pasar un buen rato, se trate del tema que se trate; entrar en un mundo del que nunca querría salir y que hacen a la persona que las leen sufrir cuando llega a la última página de las mismas. Literatura para mí es aprender disfrutando, adquirir nuevo vocabulario y desear devorar una novela tras otra, leyendo desde el drama de dos enamorados que finalmente mueren hasta la historia de un joven mago. Me parece que la solución a lo que usted plantea sería no comparar obras de autores tan brillantes como los que ha nombrado con otro tipo de obras más recientes que también son fantásticas pero que adquieren otro tipo de rango dentro de lo que podríamos denominar literatura, o para mi, lo que es lo mismo, lectura. Si usted no disfruta con libros como "La sombra del viento" no significa que no sea un buen libro, a lo mejor serán extraños sus gustos y no los del resto de la humanidad (que curiosamente considera el libro como muy bueno. Además, déjeme que le diga que no es un libro que haya olvidado y tiene el mismo lugar dentro de mi recuerdo que el Quijote, gran novela que me leía mi abuelo cada noche cuando era pequeña). Por otra parte, sabría decirme usted: ¿qué es cultura? porque dicha palabra la nombra unas cuantas veces y por muy sabio que sea no se si realmente podría contestarla, no creo que sea fácil ("solo se que no se nada", ¿recuerda esa frase?...le dice algo en este contexto?,piense en ello).
Sí que es cierto que hoy en día nadie lee, y quien lo hace muchas veces únicamente lee novelas sencillas para ahorrarse trabajo, pero eso como ya bien he dicho, no desacredita el contenido del libro, pues puede transmitir mucho más que cualquier otro que usted considera como una obra maestra, aunque ésta sin lugar a dudas lo sea.
Ya acabando, le dire algo, me considero una persona amante de los libros, y aun así, he comenzado a mirar novelas muy famosas de autores que usted consideraría exquisitos, pero no las he conseguido terminar de leer tras muchos intentos: quizás sea mi corta edad, pero yo más bien pienso que la lectura no llega de igual manera a todas las personas, y lo que uno considera como la perfección, a otro le parece una bazofia. He ahí la gran cantidad de críticos que existen que al igual que usted habrán leído mucho, pero que a mi parecer, no deberían afirmar, si no opinar. Me despido, espero no haber ofendido a nadie, pero su comentario no me ha parecido lícito y me he visto en la obligación de hacerle ver mi opinión.










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