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Paolo y Vittorio Taviani: <i>César debe morir</i> (2012)

Paolo y Vittorio Taviani: César debe morir (2012)

    GÉNERO
Cine

    TÍTULO ORIGINAL
Cesare deve morire

    TEMA
Crítica de la película César debe morir, película de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani (por Eva Pereiro López)

    FICHA TÉCNICA
País: Italia. Año: 2012. Duración: 76 minutos. Género: Drama. Reparto: Cosimo Rega (Casio), Salvatore Striano (Bruto), Giovanni Arcuri (César), Antonio Frasca (Marco Antonio), Juan Dario Bonetti (Decio), Vittorio Parrella (Casca). Guion: Paolo Taviani y Vittorio Taviani; con la colaboración de Fabio Cavalli; basado en la obra “Julio César”, de William Shakespeare. Producción: Grazia Volpi. Música: Giuliano Tavani y Carmelo Travia. Fotografía: Simone Zampagni. Montaje: Roberto Perpignani

    PREMIOS
Oso de Oro a la mejor película en el Festival de Berlín 2012
















Magazine/Cine y otras artes
César debe morir, película de los hermanos Paolo y Vittorio Taviani
Por Eva Pereiro López, lunes, 10 de diciembre de 2012
Bruto (Salvatore “Zazá” Striano”) se gira hacia sus compañeros, uno a uno, pidiéndoles que le ayuden a morir. La derrota está cerca y tanto él como Casio (Cosimo Rega) prefieren suicidarse antes de ser capturados. La hoja de acero de la espada se hunde en sus carnes y se desploma. Entra Julio César (Giovanni Arcuri) en escena y le tiende la mano para el saludo final ante un público emocionado. Al acabar César debe morir, los guardias devuelven a empujones a los actores a sus celdas. Estamos en la cárcel de máxima seguridad de Rebibbia, en Roma. Se acaba de representar Julio César de William Shakespeare, escrita en 1599.



Magnético de principio a fin, este ejercicio documental de los octogenarios hermanos Taviani deja al espectador sin aliento y con el vello de punta. La mirada del espectador cambiará a lo largo del exiguo metraje, – apenas 76 minutos, – en el que la escena inicial acaba siendo también la final. Seis meses antes, en blanco y negro, vemos cómo comienza el taller de teatro que tiene lugar en la cárcel con la elección de los actores, unos presos que mayoritariamente cumplen cadena perpetua por diversos crímenes y pertenencia a la Mafia, la Camorra o la ’Ndrangheta. Los dilemas morales, la conspiración, la traición, la ambición, la venganza, el poder, la manipulación, el honor y el crimen de los que trata la obra no les serán totalmente desconocidos. Y se construyen como actores a lo largo de los ensayos en la prisión, que se convierte en un escenario total - galerías, celdas, patio y biblioteca -, confundiéndose con sus personajes, volviendo difusos los límites de la realidad y la ficción, incluso en los odios y enfrentamientos entre ellos. La calle está en el texto, un texto que se transforma con los distintos dialectos haciendo de la obra, una obra popular italiana.

 

La conspiración contra César en el año 44 a.C. por Bruto y otros senadores debido al creciente convencimiento de que el cónsul y emperador intenta convertir la república romana en una monarquía hereditaria bajo su poder, su asesinato en el Capitolio (Senado) y la derrota de los homicidas en la batalla de Philippi, centran la trama de Shakespeare, que los Taviani llevan a la cárcel de Rebibbia persiguiendo la idea del poder liberador del arte. Desde los preparativos, con la elección de los actores entre los inquilinos del ala de máxima seguridad, pasando por la lectura del texto, su estudio y entendimiento, y los meses de ensayos hasta la representación final, los presos encontrarán a lo largo de todo el proceso la libertad que, en su mayoría, nunca habían llegado a disfrutar en las calles, y la intensidad con la que cada uno de ellos vivirá el teatro dejando atrás rencillas y violencia.

 

En la escena final, uno de los protagonistas, una vez la representación acabada, vuelve a verse encerrado en su celda, y se dirige a los espectadores con unas palabras aterradoras que confirman lo que se ha ido construyendo a lo largo de esos seis meses de arduo trabajo: “Desde que he conocido el teatro, mi celda se ha convertido en una cárcel”.

 

César debe morir se llevó merecidamente el Oso de Oro a la mejor película en el Festival de Berlín 2012. Es simplemente espléndida.



Tráiler de la película César debe morir, dirigida por los hermanos Paolo y Vittorio Taviani (vídeo colgado en YouTube por traileryestrenos)

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