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José Carlos Llop: París: suite 1940 (RBA, 2007)

José Carlos Llop: París: suite 1940 (RBA, 2007)

    TÍTULO
París: suite 1940

    GÉNERO
Novela

    AUTOR
José Carlos Llop

    EDITORIAL
RBA Libros

    OTROS DATOS
Barcelona, 2007, 157 páginas. 17 €



José Carlos Llop

José Carlos Llop


Reseñas de libros/Ficción
José Carlos Llop: París: suite 1940 (RBA, 2007)
Por Juan Antonio González Fuentes, domingo, 4 de noviembre de 2007
No es la literatura española ni mucho menos pródiga en biografías. Tal carencia es ciertamente lamentable, sobre todo porque los lectores nos perdemos un buen material para las páginas de los libros: la vida y milagros de algunos de nuestros compatriotas, material, deseo insistir en ello, en ocasiones francamente sabroso. Pensemos sólo en escritores, y establezcamos un ámbito cronológico determinado y no muy extenso, por ejemplo, las cinco primeras décadas del pasado siglo. ¿Cómo es posible que personajes con biografías en principio tan atractivas, poderosas, variopintas y sugerentes como Unamuno, Juan Ramón, Ortega, Valle-Inclán, Lorca..., no cuenten a día de hoy con tres o cuatro biografías de verdadero calado y trascendencia en las estanterías de todas las librerías españolas? ¿Podemos imaginar que si Ortega, JRJ o Unamuno hubiesen sido ingleses estarían sin sus vidas diseccionadas, analizadas y comentadas en varios magníficos libros? Imposible. Pero el viejo eslogan fue un acierto: España es diferente.
No es la literatura española ni mucho menos pródiga en biografías. Tal carencia es ciertamente lamentable, sobre todo porque los lectores nos perdemos un buen material para las páginas de los libros: la vida y milagros de algunos de nuestros compatriotas, material, deseo insistir en ello, en ocasiones francamente sabroso. Pensemos sólo en escritores, y establezcamos un ámbito cronológico determinado y no muy extenso, por ejemplo, las cinco primeras décadas del pasado siglo. ¿Cómo es posible que personajes con biografías en principio tan atractivas, poderosas, variopintas y sugerentes como Unamuno, Juan Ramón, Ortega, Valle-Inclán, Lorca..., no cuenten a día de hoy con tres o cuatro biografías de verdadero calado y trascendencia en las estanterías de todas las librerías españolas? ¿Podemos imaginar que si Ortega, JRJ o Unamuno hubiesen sido ingleses estarían sin sus vidas diseccionadas, analizadas y comentadas en varios magníficos libros? Imposible. Pero el viejo eslogan fue un acierto: España es diferente.

Pero si personajes de primera línea e importancia no cuentan con los trabajos de referencia que pedimos, ¿qué podemos esperar de esos otros que se pueden ubicar sin problema alguno en filas más traseras de nuestra historia y cultura, o que ocupan sólo una nota a pie de página en las mismas? César González Ruano es un personaje situado en el medio de los caminos aquí perfilados. No es, desde luego, un personaje del calado de los mencionados, y ni por asomo su obra puede compararse a las suyas. Pero tampoco es sólo una nota a pie de página o una mera referencia en el voluminoso tomo de la literatura española del siglo XX. González Ruano (Madrid, 1903-1965) fue un poeta reseñable en la etapa del Ultraismo español, y algunos de sus versos se dejan leer hoy sin fatiga ni hartazgo. Trabajó también géneros como la novela, la biografía (Baudelaire, Zola, Oscar Wilde...), el cuento, el teatro, las memorias..., pero fue sobre todo periodista, y más concretamente uno de los supremos cultivadores de eso que se ha venido en llamar “columnismo”. En este sentido, César González Ruano es el columnista por antonomasia del periodismo español del siglo XX, maestro en cierta medida imitado por su discípulo quizá más aventajado, el recientemente fallecido Umbral.

Pero además de su obra escrita, González Ruano dejó otra obra al menos igual de interesante, si no más: su propia vida. Una vida madrileña y de cafés en la España del franquismo triunfante, en la que también hay etapas largas en ciudades cosmopolitas (París, Roma, Berlín), un montón de anécdotas insinuantes, muchos personajes conocidos de una y otra calaña, mucha redacción de periódico antiguo, bastantes cuadros y obras de arte, y un cúmulo inaudito de zonas oscuras, medias verdades o sencillamente patrañas, que él mismo se encargó de propagar y agigantar en sus escritos memorialísticos y en tertulias de café con puro y copa.
Llop nos cuenta en París: suite 1940 la historia de César González Ruano desde que salió de Berlín hasta que abandonó también París tras sufrir prisión. Para hacerlo se vale de toda la información de la que ha podido disponer (...) y la propia voz escrita del protagonista, CGR, del que se reproducen párrafos enteros, compartiendo así la autoría del libro conjuntamente con el autor mallorquín

El episodio más intrigante de la vida de César González Ruano ocurrió a finales del año 1940, recién acabada la guerra en España y comenzada la segunda mundial. El periodista estaba entonces trabajando de corresponsal en el triunfante Berlín de las huestes nazis, y de forma precipitada abandonó la capital alemana en un tren nocturno sin dar explicaciones con destino al París que los propios nazis ocupan militarmente. César pidió a la autoridad alemana un salvoconducto para ausentarse durante una quincena de días, pero jamás volvió a visitar Berlín. En la capital de Francia vivió durante los dos siguientes años, abandonándola un 15 de septiembre de 1942.

Durante sus meses de vida en París el famoso periodista no trabajó para ningún periódico, no publicó un solo artículo, y de su pluma solamente salieron unos cuantos versos. Sin embargo nuestro personaje no vivió nada mal. Llegó a tener a la vez varios lujosos pisos en distintas zonas de París, se movió con comodidad en los bajos fondos, la bohemia artística, la alegre vida nocturna y los salones de los aristócratas y diplomáticos. ¿De dónde sacaba el dinero para una vida en modo alguno modesta y plagada de champagne, joyas, arte, comidas, amigos..., y todo en una ciudad ocupada por un ejército extranjero y nada condescendiente llegado el caso? Nada se sabe a ciencia cierta del caso. Nada explicó él en sus escritos. Sólo nos consta la veracidad histórica de los hechos, constatados por multitud de testigos de primera mano y solventes.

El enigma de las economías y la vida de lujo de un señalado periodista español que no trabaja en el París ocupado por los nazis, podía quedar en la anécdota o la mera curiosidad si no fuera por un hecho dramático y de indudable significación: el periodista español, César González, fue detenido misteriosamente por la terrible Gestapo, investigado, interrogado y encarcelado durante meses en la prisión de Cherche-Midi. La cuestión, claro, plantea nuevas y más complejas interrogantes. ¿Por qué la Gestapo detuvo y retuvo durante meses al periodista español, ex corresponsal franquista en Berlín, famoso en su país y con amistades influyentes en las esferas diplomáticas internacionales?

¿Traficaba con obras de arte robadas el periodista? ¿Engañaba a las perseguidas familias judías francesas para quedarse con sus bienes? ¿Las ayudaba de verdad a salir de Francia? ¿Fue González Ruano en su etapa parisina un estafador, un ladrón, un canalla sin escrúpulos en busca sólo del beneficio económico personal, un traficante de arte o falsos salvoconductos? ¿O fue un español que arriesgó su vida por salvar a algunas cuantas familias judías que querían huir del horror del nazismo? ¿Por qué la Gestapo se ocupó de él?
Hasta cierto punto Llop ha escrito una biografía de los años parisinos de César González Ruano, un libro de historia en el que el protagonista es un nombre muy concreto en un momento muy determinado de su vida. Pero Llop no ha querido escribir un libro de historia, sino que ha novelado, ha cargado de elementos de ficción unos sucesos reales e históricos pero sobre los que se sabe tan poco que permiten la fabulación

Estas son preguntas que muy probablemente nadie pueda contestar nunca con documentos y fuentes históricas primarias. Pero estas son también las cuestiones sin resolver que le han servido a José Carlos Llop para escribir un libro espléndido, mezcla de realidad y ficción, muy en la línea de otros autores europeos de primer orden que están conduciendo, desde hace años, la novela europea por el terreno de la memoria, la historia y las hipótesis.

Llop nos cuenta en París: suite 1940 la historia de CGR desde que salió de Berlín hasta que abandonó también París tras sufrir prisión. Para hacerlo se vale de toda la información de la que ha podido disponer, fundamentalmente la bibliografía posible, las entrevistas personales con gente que sabía o sabe cosas de aquella historia, y la propia voz escrita del protagonista, CGR, del que se reproducen párrafos enteros, compartiendo así la autoría del libro conjuntamente con el autor mallorquín. Es decir, hasta cierto punto Llop ha escrito una biografía de los años parisinos de CGR, un libro de historia en el que el protagonista es un nombre muy concreto en un momento muy determinado de su vida. Pero Llop no ha querido escribir un libro de historia, sino que ha novelado, ha cargado de elementos de ficción unos sucesos reales e históricos pero sobre los que se sabe tan poco que permiten la fabulación. Llop, por tanto, a lo largo de las muy asequibles y entretenidísimas 150 páginas de su libro, no resuelve hipótesis, sino que las constata y fábula sobre su naturaleza, plantea en voz alta, como un detective sabedor de los hechos, con indicios pero sin pruebas, las distintas posibilidades que sitúan el caso y lo pudieran resolver.

Llop ha escrito con elegancia un libro sin género definido y fácil de traducir a otros idiomas; un libro con aires cosmopolitas, emparentado de alguna manera con trabajos de Vila Matas, Javier Marías, Echenoz, Sebald o Pierre Michon; un libro que interesará a lectores absolutamente variopintos y de latitudes muy diversas; una historia detectivesca resuelta como una ficción pero construida como lo que es, una historia real.

José Carlos Llop ha escrito un libro interesantísimo, fácil de leer, que te atrapa desde el principio al final, y al que le auguro un futuro muy halagüeño marcando pautas a seguir en la narración en español de los próximos tiempos.
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