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Francisco Catena Fernández

Francisco Catena Fernández

    AUTOR
Francisco Catena Fernández

    LUGAR Y FECHA DE NACIMIENTO
Barcelona, 1964

    BREVE CURRICULUM
Licenciado en Biología por la Universitat de Barcelona. Desarrolla su actividad laboral como profesor de ciencias en el Col•legi Sagrada Família Horta y ha colaborado con el Grupo Edebé en la elaboración de libros de texto. Es socio colaborador de ONGd Carumanda y un ferviente admirador de aquellos que defienden la concordia, la paz y la justicia social. Es coautor de EIDAS, una propuesta en favor de la gobernanza y la democracia




Opinión/Entrevista
Entrevista a Francisco Catena, autor de Por el Cielo, Norma Jeane. El deseo concedido de Marilyn Monroe
Por Jesús Martínez, miércoles, 16 de octubre de 2013
El Kailash

Es el único monte que jamás se ha escalado. Ningún humano ha subido a su nevado pico. El Kailash (6.638 metros) es la montaña religiosa de los budistas, en el Tíbet. En honor a las creencias religiosas, los alpinistas respetan sus caras. Según la tradición, quien pise la montaña sagrada será poseído por los demonios. En la cima del Kailash, “el paraíso de las almas”, habita el dios hinduista de la destrucción, Shiva.

Al Kailash quiso viajar Francisco Catena (Barcelona, 1964), movido por un deseo antihollywoodiense. “Era muy joven cuando escuché una cinta de casete con las canciones cantadas por Marilyn Monroe, como Specialisation, uno de los temas de El multimillonario [George Cukor, 1960]. De repente, el walkman saltó a la otra cara de la cinta. Y se encadenó la canción Help, de los Beatles. Algo en mí me dijo que tenía que ayudar a Marilyn”, indaga en su interior Francisco, que se tomó tan en serio su misión, que ha acabado publicando la novela Por el Cielo, Norma Jeane. El deseo concedido de Marilyn Monroe (Ediciones Carena, 2013).  

Al Kailash no llegó, pero se quedó a las puertas. Aquella experiencia marcada por la intuición que tuvo en 1991 le llevó a coger un vuelo con destino Nepal. Se entrevistó con un lama, que le reconfortó: “Vuelve. –Le calmó, y añadió–: Lo que estás haciendo lo estás haciendo para ayudarte a ti mismo”.

Francisco Catena no pudo completar su recorrido. Nunca supo si la visión del Kailash le habría dado la respuesta a la siguiente pregunta: “¿Cómo puedo ayudar a Marilyn?”. Sentía que necesitaba hacer algo por ella.

Con una mata de pelo que se enreda en sus gafas, circunspecto y franco, Francisco encaja las piezas del puzle de su vida, sentado en un taburete de una cafetería del barrio de Sants de Barcelona.

Dieciséis años después de aquella experiencia, de aquel iniciático viaje, Francisco, profesor de biología en el instituto Sagrada Família, notó cómo renacía en él la llama que nunca se extinguió. El detonante, el atentado suicida en Yemen, que mató a siete turistas españoles, entre ellos dos compañeras docentes de Francisco, en el 2007. De ahí que quisiera recuperar la vida. Por algo cree en que la vida continúa después de la muerte. Y Marilyn era la excusa perfecta, la chica ideal, para exponer su teoría de la eternidad.

En Por el Cielo…, sugiere la grabación de una película en las nubes, con los actores Clark Gable y Natalie Portman. Y con la participación de la polifacética actriz japonesa Takako Matsu, a colación de la subtrama que se introduce, sobre Ylenia de Argos (nombre inventado), princesa amargada por no recordar su infancia.

Precisamente, el segundo libro de Francisco Catena, cuyo título guarda con celo, salta al futuro, con el avance de la ciencia. “A medio plazo, gracias a los adelantos en bioingeniería, podremos recuperar las almas de los muertos”, profetiza, aunque él emplea otro verbo menos agresivo: postular. “Yo postulo que las almas equivalen a los cerebros. En un futuro en el que hayamos progresado aún más, podremos guardar la información de nuestro cerebro en un soporte perdurable. Diseñaremos componentes capaces de sustituir la mente, siempre y cuando no hayamos tenido ningún accidente y que la información almacenada en el cerebro no la hayamos perdido.”

Este verano, se encerrará en su habitación para empollar sobre la gravedad del cambio climático, la teoría de las Supercuerdas (gravedad cuántica) y la teoría M (unificación de fuerzas).

Para ello, ha estudiado al físico Stephen Hawking, ha comulgado con el cosmólogo Carl Sagan y se ha hecho fan del astrónomo Frank Drake, quien formuló la Ecuación de Drake, para calcular el número de civilizaciones extraterrestres en el Universo.

En homenaje a Frank Drake, el admirador de Marilyn ha bautizado su tesis como Fases de Drake; en la fase Drake A, la última de la evolución de nuestra especie, protegeremos el alma, “siempre y cuando se den las condiciones de paz necesarias”, porque, según él, la comprensión de la naturaleza del espacio-tiempo nos concederá esa capacidad.  

“Todo esto que he contado lo he hecho por mi cariño hacia Marilyn. Hace 20 años, y por una serie de casualidades y coincidencias, necesité hacer algo por ella”, compendia Francisco, y medita su siguiente frase: “Realmente sería un fracaso de la inteligencia que, después de la muerte, no pudiéramos dar continuidad a la vida”.

Por el Cielo Norma Jeane finaliza con una exaltación del mito erótico de Marilyn Monroe, fallecida en 1962: “Feliz cumpleaños, tesorito”. Allá donde estés.

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