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Lu Chuan: <i>Ciudad de vida y muerte</i> (2009)

Lu Chuan: Ciudad de vida y muerte (2009)

    GÉNERO
Cine

    TEMA
Crítica de la película Ciudad de vida y muerte, de Lu Chuan (por Eva Pereiro López)

    TÍTULO ORIGINAL
Nanjing, Nanjing

    PREMIOS
Concha de Oro a la mejor película y el premio a la mejor fotografía en el Festival de San Sebastián 2009

    FICHA TÉCNICA
País: China. Año: 2009. Duración: 135 minutos. Guión: Lu Chuan. Género: Drama, bélico. Reparto: Liu Ye (general Lu), Hideo Nakaizumi (Kadokawa), Fan Wei (Sr. Tang), John Paisley (John Rabe), Gao Yuanyuan (Miss Jiang), Yuko Miyamoto, Yiyan Jiang (Xiao Jiang). Producción: Han Sanping, Qin Hong, John Chong y Andy Zhang. Música: Liu Tong. Fotografía: Cao Yu. Montaje: Teng Yun. Diseño de producción: Hao Yi




















Magazine/Cine y otras artes
Ciudad de vida y muerte, película de Lu Chuan
Por Eva Pereiro López, martes, 01 de junio de 2010
Diciembre de 1937, Segunda Guerra Sino-Japonesa. El ejército del sol naciente avanza inexorablemente hacia la capital de la República China, Nankín (Nanjing). Shanghai ha caído en octubre. La mayoría de los altos cargos del ejército chino han huido de la ciudad y muchos soldados quedan atrapados en ella. Los pocos focos de resistencia existentes acaban siendo aniquilados rápidamente para dejar paso a una larga y terrorífica ocupación.


El director Lu Chuan expone de forma documental, con una elegancia visual mayúscula y una estética en blanco y negro tan dramática como poética, lo que se conoce como “el rapto de Nankín”. Sin apenas banda sonora, la primera mitad de la película es un espectáculo puramente bélico – propio de las mejores superproducciones occidentales -, que muestra la toma de la ciudad por el ejercito imperial nipón. La segunda parte desmenuza a través de los ojos de varios personajes la ocupación y su barbarie.

Los soldados japoneses que entran exhaustos y ocupan Nankín, están fuera de control. El derramamiento de sangre, que continúa una vez caída la ciudad con el exterminio de militares y civiles chinos, es totalmente abyecto. La humillación de los vencidos es moneda corriente en este tipo de situaciones pero las atrocidades y violaciones sistemáticas que ocurrieron en la capital alcanzaron los límites del horror.

Con la invasión, civiles y soldados se refugian en la Zona de Seguridad habilitada por un pequeño grupo de expatriados occidentales que ha decidido quedarse. Entre ellos está el Sr. Rabe, un negociante nazi, que se alza como máximo representante. Esta zona se convertirá en un gigantesco campo de refugiados –unas 200.000 personas- dónde sobrevivir es sinónimo de penuria y sufrimiento. El chantaje constante e implacable que el ejército vencedor ejerce sobre los millares de personas agolpadas en el área es pavoroso y desolador.

Del horror masivo de la batalla, tragedia anónima, pasamos al drama privado de las gentes de la Zona de Seguridad: el pánico y el dolor durante la larga ocupación que nos narra el Sr. Tang (ayudante de Rabe), el esfuerzo de Rabe y los suyos (la Sra Jiang, la misionera Minnie Vautrin y el médico Bob Wilson, ambos estadounidenses) por mantener en vida cuantas más almas fuese posible a pesar de las constantes incursiones de los vencedores dentro de la zona. La escena en la que 100 mujeres alzan sus manos sacrificándose voluntariamente a cambio de víveres para que la mayoría pudiese sobrevivir al invierno es escalofriante. Obligadas a prostituirse hasta el último suspiro, pocas lograrán volver con vida.

En paralelo se nos proporciona un contrapunto justo y acertado al sufrimiento chino con el relato de un soldado japonés. Kadokawa, consciente de las atrocidades cometidas por los suyos, es el personaje por el que el film de Lu Chuan no ha sido bien acogido en su propio país. El sentimiento de culpabilidad que crece en Kadokawa, observador silencioso de los viles desmanes de sus compatriotas, impregna la segunda parte del film dando alma a ese enemigo cruel e inhumano. Tanto es así que esa culpabilidad lo llevará finalmente al suicidio: “lo difícil es vivir” sabiendo lo que ha ocurrido.

Lu Chuan obtuvo la Concha de Oro a la mejor película y el premio a la mejor fotografía en el Festival de San Sebastián 2009. La batalla de Nankín, conocida también como el “rapto de Nankín” por las más de 20 000 violaciones que ocurrieron a lo largo del primer mes de ocupación nipona, ha quedado magníficamente inmortalizada en esta implacable, terrible y emotiva ciudad de muerte más que de vida.  



Tráiler de Ciudad de vida y muerte, del director Lu Chuan (vídeo colgado en YouTube por keane43)
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