GÉNERO
PLANTAS

    TEMA
Las tillandsias (por Jordi Reviriego)

    OTROS DATOS
Nombre común: clavel del aire
Dificultad: Muy fácil
Precio: moderado








Tillandsias creciendo en el tronco de un árbol en Soroa, Cuba

Tillandsias creciendo en el tronco de un árbol en Soroa, Cuba













T. bergeri

T. bergeri

T. bergeri

T. bergeri

Tallo de t.bergeri en flor.

Tallo de t.bergeri en flor.

Detalle de la flor.

Detalle de la flor.

T.bergeri

T.bergeri

T.bergeri creciendo pegada a un muro

T.bergeri creciendo pegada a un muro


Magazine/Nuestro Mundo
Las tillandsias
Por Jordi Reviriego Chuecos, sábado, 17 de noviembre de 2001
Este artículo está dedicado a un género de plantas verdaderamente sorprendente: las tillandsias. Pertenecen a la familia de las bromeliáceas y son en su mayoría epifitas. Son originarias del continente americano de norte a sur, desde la lluviosa selva tropical hasta los más resecos desiertos. Todas florecen con espigas de las que brotan brácteas y flores como en todas las bromeliáceas, resultando su principal atractivo. No hay planta menos exigente
CUIDADOS:

Lógicamente un género que engloba unas 500 especies de plantas que crecen en hábitats tan extremadamente dispares también requerirán cuidados muy distintos según su procedencia. Como este artículo no pretende ser una disertación botánica sino un material muy práctico espero me permitan hacer una clasificación muy poco ortodoxa de las tillandsias, que nos servirá para saber como cuidarlas, aunque botánicamente no sea correcta. Las especies que encontramos a la venta las clasificaremos en dos grupos:

1- Si las hojas son verdes y crecen en un tiesto como tillandsia cyanea o lindenii.
2- Si las hojas son de un verde blanquecino, con micro escamas y se venden sin raíces o creciendo pegadas a un tronco o trozo de corcho.

En el grupo 1 encontramos las especies propias de la pluvisilva que suelen crecer sobre los troncos de los grandes árboles o en el suelo, precisando de una elevada humedad y para su mantenimiento necesitan protección para el sol, tierra turbosa, mejor si se mezcla con musgo esfagno y se cuida como una guzmania en flor. Si se adquieren en flor podemos optar por disfrutarla en cualquier lugar de la casa sin especiales cuidados excepto un riego moderado pero constante dejando escurrir bien la tierra, para una vez terminada la floración, desechar la planta. Si queremos tenerla por más tiempo debemos ofrecerle un ambiente húmedo, un lugar luminoso a salvo del sol directo, un ligero abonado y esperar a que cuando la espiga floral se marchite haya producido hijuelos en su base que nos permitan sustituir a la roseta central cuando ésta perezca. Esos vástagos pueden tardar años en volver a florecer y sólo en condiciones óptimas, por lo que si no se es muy entusiasta de estas plantas no es muy recomendable.

En el grupo 2 encontramos especies de hábitats muy diversos desde selvas a desiertos, que suelen crecer sobre rocas o troncos desnudos e incluso sobre los cables, postes, etc. sin disponer de tierra alguna absorbiendo el agua y la nutrición directamente del aire y soportando sequías razonables. Las solemos ver si viajamos a Centroamérica creciendo por todas partes, luchando por un rayo de sol.

Me centraré en dos especies: en primer lugar tillandsia usneoides o musgo de florida, crece colgando como un manto desde los troncos de los árboles en las regiones húmedas de Florida, no posee raíces más que en la fase de plántula. Requiere de un ambiente húmedo y templado con riegos frecuentes con agua sin cal, por lo que sólo es viable mantenerla en invernaderos, donde crece con rapidez y se reproduce simplemente cortando un tallo y colgándolo en otra parte.

En segundo lugar tillandsia bergeri, es quizás la especie más popular por su fácil mantenimiento y su originalidad, crece sin substrato alguno y sólo emite unas pocas raíces aéreas que le sirven como sujeción. Podemos verlas en las barandillas de muchos balcones en regiones de clima suave, formando grandes y tupidas bolas de rosetas que en primavera se engalanan con unas increíbles flores de brácteas rosadas y pétalos azules. Son plantas de crecimiento lento, que precisan muy pocos cuidados, prefieren crecer al exterior en un lugar soleado o con sol tamizado, donde reciban agua de lluvia. Si queremos que crezcan en óptimas condiciones les proporcionaremos un riego más o menos diario y pulverizaremos con abono líquido diluido una cuarta parte de lo aconsejado para las plantas de interior una vez cada 10 días. Aunque seamos negligentes en su cuidado seguirán creciendo y floreciendo año tras año. La reproducción es lo más fácil, basta con cortar un tallo y colgarlo con un alambre y crecerá hasta formar un cojín como del que provenía.