Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
Historial de visitas

· Amores perros (Visitas 1)
  • Novedades

    José Fernando Siale DJangany: En el lapso de una ternura (reseña de José Cruz)
  • Cine

    Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres, película de Niels Arden Oplev
  • Sugerencias

  • Música

    Dig Lazarus dig!!!, CD de Nick Cave (crítica de Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    La creación de contenidos web en la era de la economía de la atención
  • Temas

    De censuras, chalados y cartas indianas (por Miguel Ángel Sánchez de Armas)
  • Blog

    Un Santander de letras en el Blog de Juan Antonio González Fuentes
  • Creación

    La materia valverdiana (por Nicanor Gomez Villegas)
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario




    GÉNERO
Drama

    TÍTULO
Amores perros

    OTROS DATOS
Fecha de estreno: 16 de marzo de 2001

    DIRECCION
Alejandro González Iñárritu

    INTÉRPRETES
Emilio Echevarría
Gael García Bernal
Goya Toledo


    NACIONALIDAD
México

    DURACION
2 horas 27 minutos
















Magazine/Cine y otras artes
Amores perros
Por Eva Pereiro López, sábado, 7 de abril de 2001
Tres vidas se cruzan en un accidente de tráfico en Ciudad de México: la de los dos conductores, Octavio y Valeria, y la de un testigo casual, el Chivo. Tres historias que sudan violencia, corrupción y amor engullidas por la gigantesca urbe
Ciudad de México es el monstruo que lo engulle todo con sus tentáculos. Es sobrevivir a su contaminación, inseguridad, violencia, corrupción y a sus 25 millones de habitantes que tratan de vivir día a día lo mejor posible. Sorprende esta inabarcable gran urbe por su contradictoria, fascinante y turbadora belleza latente a lo largo de toda la película.

Son historias de amor, de amores perros por su crudeza.

Se desarrollan en tres ambientes claramente diferenciados económicamente pero irremediablemente unidos por la arteria de la inseguridad que lo invade todo, con derrota, con miedo, y que provoca a su antojo un giro inesperado en cuestión de fracción de segundos. Velocidad, peligro y descontrol es Ciudad de México. Caos.

Ambientes marginales donde se mueve la mayoría de la población de DF con poco más de un dólar al día, en los que se busca “lana” rápidamente para huir, para subir en la engañosa escala social, donde la violencia es cada esquina y el trapicheo cada calle. Donde es necesario sobrevivir con más violencia.

Pero Octavio planea escapar con Susana, la mujer adolescente de su hermano que se dedica al robo a mano armada cuando cae la noche, y con dos niños, uno por llegar. Las apuestas en las peleas de perros le proporcionan el dinero rápido, la agresividad. Y Cofi, su vía de escape, parece invencible...

Subimos unos peldaños y nos encontramos a Daniel que ha decidido por fin abandonar a su esposa e hijas, la comodidad de su hogar, para vivir con su amante Valeria, una bella modelo. Pero ese día tan deseado empieza con la pesadilla del accidente de ella. El mundo de fábula en el que vivían se ve amputado por la desgracia del azar.

Seguimos subiendo hasta llegar a esa élite empresarial envidiosa y despiadada que maneja los hilos echando mano de la violencia y corrupción a su antojo. Se trata de pagar a alguien para deshacerse de un socio incómodo, medio hermano también.

El Chivo, un ex guerrillero comunista, es el asesino a sueldo y el vagabundo rodeado de perros que casualmente, o no tanto, es testigo del accidente. En la confusión de hierro y sangre roba a Octavio malherido y salva a su perro-asesino, moribundo tras la última pelea. El espeluznante encuentro entre la bestia asesinando de nuevo al recobrar fuerzas y él, como la película absurda de su vida, le permitirá la posibilidad de la reconciliación consigo mismo y acercarse a una hija perdida, devorada por el pasado.

Película vertiginosa y maravillosa, que fascina a cada segundo por su concisión, crudeza y miserias, vomitada de las propias entrañas de la ciudad. Perfectamente creíble sin ser literalmente la realidad del día a día de las calles de Ciudad de México. Que el espectador que no haya tenido la oportunidad de pasear por sus calles no deseche la idea de sobrevolar el Atlántico por tanta violencia. El monstruo que lo engulle todo es inmensamente bello.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Este no es mi bombín (milrazones, 2013), de J. Klassen (por Carmen Palomo García)
  • Publicidad

  • Autores

    Carlos Barbarito: Cenizas del mediodía