Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    La gracia irremediable. Álvaro Pombo: poéticas de un estilo
  • Cine

    La dama y la muerte de Javier Recio Gracia
  • Sugerencias

  • Música

    Las mudanzas del cante en tiempos de Silverio Franconetti (por Guillermo Castro Buendía)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

    Los problemas de la “agricultura química” y la “ganadería industrial” (por José Manuel Naredo)
  • Blog

    El director es la estrella, de Peter Bogdanovich (T&B) (por J. A. Gonz´lez Fuentes
  • Creación

    Ovidio mira el Danubio (por Zhivka Baltadhieva)
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario




    AUTOR
Antonio Elorza (coord.) José María Garmendia, Gurutz Jáuregui, Florencio Domínguez. Epílogo de Patxo Unzueta.

    GÉNERO
Historia política

    TÍTULO
La Historia de ETA

    OTROS DATOS
Madrid, 2000. 447 páginas. 3.500 pesetas.

    EDITORIAL
Temas de Hoy




Reseñas de libros/No ficción
ETA o la destrucción del nacionalismo vasco
Por Manuel Alvarez Tardío, sábado, 17 de febrero de 2001
La larga historia de ETA, algo más de cuatro décadas, y su protagonismo en la vida política vasca han confirmado la lógica incapacidad del nacionalismo vasco para conjugar democracia y autodeterminación.
Veinticinco años de vigencia de la Constitución y otros tantos de Estatuto de autonomía no han sido suficientes para acabar con el terrorismo en España. Aquella opinión tan extendida en la Transición, heredada de los difíciles momentos de la lucha antifranquista, en virtud de la cual la existencia de ETA y otras formas de terrorismo estaba en relación directa con la persistencia de un comportamiento autoritario de los poderes públicos, ha resultado ser tan errónea como ingenua. No ya la restauración de la democracia, ni siquiera la consolidación de un marco de plena libertad política durante los años ochenta y noventa, se han traducido, como era de esperar, en la renuncia inmediata al uso de la violencia para la defensa de intereses políticos.
Si la democracia no ha propiciado el fin de ETA ha sido porque el objetivo de la banda y del nacionalismo radical que la respalda no ha tenido nunca nada que ver con la libertad que es consubstancial a aquella.

Ahora más que nunca es patente que ETA no es ni mucho menos un simple brazo armado al servicio de una causa política; es más, ni siquiera lo fue bajo el franquismo. Desde muy temprano, ETA se convirtió en una organización con personalidad propia y con un lugar de honor en el mapa político vasco; su objetivo, desde que acertara a refundir y relanzar el ideario totalitario del nacionalismo sabiniano, nunca ha sido otro que el de la independencia del País Vasco. Contra lo que muchos pudieron pensar y algunos siguen pensando, ETA no nació ni vivió para defender la libertad; su enemigo no fue la España franquista, sino España como tal. Durante un tiempo simuló que luchaba para acabar con la opresión franquista, pero su rápida y contundente reacción tras la aprobación de la Constitución –con más atentados y violencia que nunca- puso sobre el tablero una realidad incuestionable: si el enemigo era, en última instancia España, entonces la democracia española, al hacer posible la libertad, habría de ser necesariamente un adversario mucho más peligroso para los objetivos independentistas de lo que había sido el franquismo. Estaba en la lógica de la violencia etarra y de la ideología del nacionalismo radical, que la libertad fuera vista como un peligro para la independencia; en democracia, había que vencer convenciendo y ese no era -ni es- un objetivo fácilmente asequible.

Al final, la democracia precipitó un proceso que venía de antes: que la violencia dejara de ser un medio y se convirtiera en un fin en sí mismo. Como pone de relieve este trabajo coordinado por el profesor Antonio Elorza, la violencia ha adquirido dentro de la realidad vasca un peso propio y una autonomía indiscutible; el ideal de la independencia ha sido subordinado al valor de la lucha armada como objetivo en sí mismo.
ETA y el nacionalismo radical se han refugiado en la violencia a sabiendas de que la única independencia posible es la vinculada al reino del terror y al totalitarismo.

La historia de ETA que se cuenta en este libro pone de relieve que, dentro de esa misma lógica, el mal llamado nacionalismo democrático del PNV, el que ha asegurado en distintos momentos no compartir los medios aunque si algunos de los objetivos de los terroristas, ha ignorado, con mayor o menor conciencia según los casos –y siempre con una postura de semilealtad a las instituciones constitucionales-, que la gran victoria de ETA –una victoria que no es sino la derrota del nacionalismo vasco en general- ha sido la de identificar la independencia con el terror y la supresión de todo pluralismo.

La historia de ETA no está escrito solamente como un libro de historia, como un recordatorio y un análisis de lo que pasó. La terrible actualidad de ETA convierte este libro, como otros que han aparecido recientemente sobre el mismo tema, en una reflexión sobre el porvenir de la organización terrorista; la explicación del pasado es, en este caso, un instrumento para desentrañar el presente -el por qué y el para qué de la actividad terrorista- y para saber si podemos mantener la esperanza de un futuro mejor.

ETA ha cuidado su imagen de movimiento ideológico con unos objetivos políticos concretos, ha sabido sacar partido de su condición de tutora de la vida política vasca y ha aprovechado siempre muy bien la ambigüedad del PNV y la falta de criterio, cuando así ha sido, de los gobiernos españoles. Es la trascendencia de estos datos la que hace imprescindible conocer la evolución interna de ETA (sus fuentes ideológicas, su organización, sus fines y sus relaciones externas) para poder pensar sobre el futuro que nos espera; es también lo que asegura como un valor extraordinariamente rentable la lectura de este libro.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Del Imperio a la decadencia, de Henry Kamen (reseña de Inés Astray Suárez)
  • Publicidad

  • Autores

    ¿Quién teme a Mario Vargas Llosa? (por Carlos Malamud)