Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    Henry y Cato, de Iris Murdoch (reseña de Ana Matellanes García)
  • Cine

    La clase, película de Laurent Cantet (crítica de Eva Pereiro López)
  • Sugerencias

  • Música

    Ols Ideas, CD de Leonard Cohen (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    ¿Realmente hay motivos para externalizar la gestión de un website?
  • Temas

    Cuarenta años de Watergate (por Miguel Ángel Sánchez de Armas)
  • Blog

    España, 13 rúe del Percebe (Blog de Juan Antonio González Fuentes)
  • Creación

    Javier Egea: Poesía completa (Volumen II)
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario
Julio Camba: <i>Mis páginas mejores</i> (Pepitas de calabaza, 2012)

Julio Camba: Mis páginas mejores (Pepitas de calabaza, 2012)

    TÍTULO
Mis páginas mejores

    AUTOR
Julio Camba

    EDITORIAL
Pepitas de calabaza

    PROLOGO
Manuel Jabois

    OTROS DATOS
ISBN 978-84-939437-5-2. Logeroño, 2012. 304 páginas. 19 €



Julio Camba (1882-1962)

Julio Camba (1882-1962)


Reseñas de libros/No ficción
Julio Camba: Mis páginas mejores (Pepitas de calabaza, 2012)
Por Francisco Fuster, viernes, 04 de mayo de 2012
Como la de otros muchos escritores prolíficos, de trayectoria profesional dilatada, la biografía del periodista gallego Julio Camba (Vilanova de Arousa, 1884 – Madrid, 1962) está en buena parte en sus libros o, para ser más exactos este caso, en los textos que dieron lugar a esos libros; en esos más de cuatro mil artículos de periódico que el cronista publicó en la prensa española durante las primeras seis décadas del siglo XX. Si a esto añadimos el que nos encontramos ante un hombre poco dado a la confesión personal (al menos de forma explícita), un escritor que jamás escribió esas esperadas memorias que muchos amigos le sugirieron durante los últimos años de su vida, cabe aceptar lo que dice el escritor de sí mismo en la nota previa escrita para la primera edición de Mis páginas mejores (Gredos, 1956), oportuna y felizmente reeditada ahora por la joven editorial riojana Pepitas de calabaza con un sugerente prólogo del columnista pontevedrés, Manuel Jabois. Yo quisiera – confiesa Camba sobre los materiales que integran esta antología – ir más lejos de la pura selección de lo mejor de mi obra para que estas páginas mejores fuesen algo más que eso, para que “diesen todas ellas al lector una idea de cómo ha ido formándose, a través de tiempo y sus vicisitudes, la mentalidad y el estilo con que anda hoy uno por el mundo”.

El origen de Mis páginas mejores se encuentra en un encargo de Dámaso Alonso para la colección “Biblioteca Hispánica Románica” que el profesor y académico dirigía para la Editorial Gredos. A mediados de los cincuenta, Camba ya tiene setenta años y está en un momento ideal para hacer un balance de su vida y de su obra o, por qué no, de las dos cosas a la vez. Se le pide una antología con lo mejor de su producción, seleccionado, ordenado y presentando a su gusto. A diferencia de lo que sucede con el resto de sus antologías de artículos, muchas de ellas confeccionadas a partir del criterio del editor de turno, en esta la responsabilidad total corresponde al autor. Son miles y miles de artículos los que se someten a una criba teóricamente difícil, pues resumir medio siglo de periodismo en un pequeño volumen parece tarea harto complicada. No lo piensa así Camba, quien opta por su habitual ironía para presentarnos estas mejores páginas como lo que son, la crème de la crème de su producción: “He aquí mis páginas mejores. Las otras también son bastante buenas, no se vayan ustedes a creer. Tienen forzosamente que ser buenas porque lo mejor solo puede salir de lo bueno, pero estas les dan ciento y raya a todas las demás, y yo me apresuro a ofrecérselas a ustedes ahora en este tomo para solaz y edificación de su espíritu”.

 

Cuando se pone a la tarea de ordenar los artículos, opta por estructurar la antología en una serie de bloques o apartados que son a la vez temáticos y cronológicos, esto es, que responden a la evolución de las distintas etapas de su vida y su carrera periodística y que, a su vez, tienen un común denominador en el tema o el asunto abordado. El resultado es un volumen variado y representativo, una pequeña joya en la que, efectivamente, se leen algunas de las páginas más logradas del cronista gallego. No están todos los que son, porque fueron muchos y muy buenos, pero sí son artículos exquisitos todos los que están, de forma que se puede decir sin miedo a equivocarse que sí, que en este volumen se encierra en buena medida la quintaesencia de la obra cambiana; una especie de testamento vital redactado por el propio Julio Camba, y una primera aproximación a su obra ideal para quienes todavía no hayan descubierto a este genial escritor de periódicos.

 

En un primer y breve apartado, titulado “En el pueblo natal”, se seleccionan tres textos – “escritos allá por el 1907 o el 1908” – de la época del primer Camba, del joven periodista que llega a la Villa y Corte y empieza a colaborar en distintos medios de la prensa escrita madrileña. Como la práctica totalidad de los artículos que integran el volumen, son escritos que ya habían sido publicados antes en formato libro, en alguna de las distintas antologías que el escritor venía publicando desde 1916. En concreto, aquí podemos leer tres artículos ya clásicos – “Los curas de aldea”, “La diligencia” y “La escuela rural” – para quienes conocen la biografía de Camba sobre la adolescencia de nuestro autor en su Vilanova de Arousa natal; textos que en su día fueron recogidos en uno de los primeros libros del periodista, el titulado Playas, ciudades y montañas (1916), y recientemente reeditado.

 

A continuación viene el apartado que forma el grueso del libro, un bloque titulado “Un paseo por el mundo” en que se reúne una pequeña muestra de las mejores crónicas de viaje de Camba por Inglaterra, Francia, Alemania, Suiza, Estados Unidos, Italia y Portugal. Sobran lo comentarios: es el Camba más auténtico y el que más nos gusta. Es el Julio Camba más conocido para el lector español, el viajero observador que nos retrata la Europa del primer tercio del siglo XX y nos describe sus costumbres y sus gentes con esa mirada mordaz e inclemente. Casi todos los libros de viaje del periodista – Londres (1916), Alemania (1916), Playas, ciudades y montañas (1916), Un año en el otro mundo (1917), Aventuras de una peseta (1923) – están aquí representados de una manera u otra. Este gran apartado, el más extenso de largo del volumen, se completa con uno más reducido en el que se reúnen un total de nueve artículos publicados con posterioridad a la Segunda Mundial, enviados en su día por Camba durante sus corresponsalías en el Londres y el Berlín de posguerra.

 

Este recorrido cronológico por la obra de Camba prosigue con tres bloques en los que leemos textos de naturaleza muy diversa, como lo son los libros originales de los que proceden. Un primer apartado  – “España reencontrada” – con ocho textos procedentes de La rana viajera (1921), uno de los libros más conocidos del cronista; una breve incursión – que no podía faltar en una antología sobre Julio Camba – en el terreno gastronómico, con cuatro artículos seleccionados de entre los que integran La casa de Lúculo (1929), uno de las obra más logradas del periodista y el único de sus libros – quizá junto con el que a continuación citaré – concebido como tal por Camba desde su origen; y ocho artículos publicados por primera vez en Haciendo de República (1934), un extraño y sugerente libro – extraño por lo inusual de su contenido y tono dentro de la obra cambiana – del que la crítica actual no se ha ocupado lo suficiente (quien escribe lo hará el próximo mes de septiembre en Granada, en el XI Congreso de la AHC donde presentaré una comunicación centrada monográficamente en este libro).

 

Por último, la antología se cierra con un bloque misceláneo titulado “Pequeños ensayos”, que viene a ser una especie de cajón de sastre, siguiendo el ejemplo de los tres libros – Sobre casi todo (1927), Sobre casi nada (1927) y Esto, lo otro y lo de más allá (1945) – de los que este apartado es subsidiario o deudor. Como sucede en estos tres títulos, algunos de ellos – los dos de 1927 – muy recomendables como primer acercamiento a Camba, en este apartado encontramos artículos sobre los temas más variopintos que la imaginación del lector cambiano pueda concebir. El broche al volumen lo pone una especie de epílogo con tres artículos sueltos e inéditos en formato libro, publicados en el diario ABC en los años inmediatamente anteriores al 1956, cuando se publica esta antología ahora reeditada.

 

El pasado mes de febrero publicaba en estas mismas páginas una tribuna de opinión, un largo ensayo entre la admiración por la obra cambiana y la indignación que me generaba el olvido al que – salvo honrosas excepciones allí reseñadas – había sido condenada por parte de las editoriales españolas que le habían dado la espalda. Aunque no soy tan ingenuo como para pensar que ha sido una reacción causa-efecto, en solo unas semanas – y coincidiendo con la efeméride del cincuenta aniversario de la muerte del periodista gallego – han aparecido en el mercado un par de reediciones de títulos clásicos de Julio Camba que le han devuelto un poco a la actualidad, a su hábitat natural: las páginas de los periódicos y los suplementos culturales. Si primero fue Jesús Egido, el editor de Reino de Cordelia, quien apostó por darle una segunda oportunidad a Playas, ciudades y montañas, ahora ha sido Julián Lacalle, el joven editor de Pepitas de calabaza, quien no solo ha apostado por rescatar esas mejores páginas de Camba del limbo de lo descatalogado sino que, además, anuncia la próxima publicación de un libro – que ya tiene hasta título: El Rebelde. Los escritos de la Anarquía – que, a buen seguro, dará que hablar, pues aquí ya no nos encontramos ante una reedición de lo ya publicado, sino ante un trabajo de archivo que nos permitirá acceder a los textos de un Camba – el de sus colaboraciones en la prensa anarquista de principios de siglo –  inédito en formato libro y, por ello mismo, desconocido para el gran público. Mientras llega esa joya para paladares exquisitos que los cambianos ya esperamos ansiosos, qué mejor manera de abrir boca que con esta antología con lo mejor de Julio Camba: bocatto di cardinale.

  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Luisa Castro: La segunda mujer
  • Publicidad

  • Autores

    "Yo no soy un hombre, soy dinamita"