Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    Wise Up Ghost, CD de Elvis Costello and The Roots (por Marion Cassabalian)
  • Cine

    Profesor Lazhar (Monsieur Lazhar), película de Philippe Falardeau (por Eva Pereiro López)
  • Sugerencias

  • Música

    Same Girl, CD de Youn Sun Nah (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    La creación de contenidos web en la era de la economía de la atención
  • Temas

    ¿Repensar el islam? (por Ignacio Sánchez Sánchez)
  • Blog

  • Creación

    Poemas de Urbano Blanco Cea
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario




    AUTOR
Jean Starobinski

    GÉNERO
Ensayo

    TÍTULO
Acción y reacción. Vida y aventuras de una pareja

    OTROS DATOS
México, 2001. 541 páginas. 15,02 €

    EDITORIAL
FCE



Valladolid, Editorial Cuatro, 1999

Valladolid, Editorial Cuatro, 1999

Remedio en el mal. Crítica y legitimación del artificio en la era de las luces (Madrid, Visor, 2000)<br>

Remedio en el mal. Crítica y legitimación del artificio en la era de las luces (Madrid, Visor, 2000)


Le Corps, miroir du Monde (Ginebra, Zoé, 2001)

Le Corps, miroir du Monde (Ginebra, Zoé, 2001)

Starobinski en mouvement, suivi de La perfection, le chemin, l&#39;origine (Seyssel, Champ Vallon, 2001)

Starobinski en mouvement, suivi de La perfection, le chemin, l'origine (Seyssel, Champ Vallon, 2001)


Reseñas de libros/No ficción
Acción y reacción
Por Anaclet Pons, sábado, 2 de febrero de 2002
La última obra de Starobinski vertida al español sirve para revisar el pensamiento de este autor inclasificable.
No todos los autores gozan de igual reconocimiento a similares méritos. Los hay que son difícilmente clasificables y que, por esa misma razón, no cuentan con un colectivo profesional que les encumbre y les rinda homenaje. Si, además, no pertenecen a una cultura nacional poderosa, es decir, a una que disponga de una vigorosa industria editorial, entonces las dificultades aumentan. Aún así, siempre hay quien consigue desasirse de esas ligaduras, sobresaliendo a pesar de todo. Ese es el caso, por ejemplo, del prolífico autor suizo Jean Starobinski, a cuyo favor ha contado, no obstante, su pertenencia al mundo francófono. Pues bien, este estudioso celebró a finales del año 2000 su ochenta aniversario y, con tal motivo, su país natal ha organizado a lo largo de 2001 diversos actos para festejar tal evento. Así, por ejemplo, la Télévision Suisse Romande emitió entre mayo y agosto trece entrevistas de media hora de duración repasando su trabajo y, por otro lado, el pasado mes de septiembre se le entregó en Ginebra el premio concedido por la sección suiza del Comité du rayonnement français. Tampoco la ciudad de París ha quedado al margen de la celebración y así se han organizado mesas redondas sobre su obra, y el propio Starobinski ha dado dos conferencias en el Collège de France.
Un texto extremadamente tentador, vagabundo, fuera de los compartimentos académicos y abierto a todo aquél que desee bucear en el mundo que le rodea

En el mundo hispanohablante, el eco de este aniversario ha llegado lógicamente muy disminuido. Por un lado, convendría citar (y agradecer) la entrevista realizada por Jenaro Talens para la excelente publicación Pasajes (núms. 5/6, enero-agosto de 2001), un breve texto en el que el pensador suizo reflexiona sobre la relación entre psicoanálisis y literatura, una de sus preocupaciones recurrentes. En este caso, sus palabras se centran sobre todo en el discurso psicoanalítico, aprovechando su prólogo a la nueva edición alemana de La interpretación de los sueños. Por otro, y de forma más circunstancial, deberíamos señalar la feliz coincidencia de ese cumpleaños con la aparición de una nueva traducción al español. En efecto, sus obras principales han sido vertidas a nuestro idioma, aunque bien es cierto que sobre todo las que aparecieron allá por los años sesenta son ya inencontrables (caso de su Historia de la medicina o de la Historia del tratamiento de la melancolia desde los origines hasta 1900). Así pues, con algún que otro notable vacío, contamos con algo más de una docena de muestras de su escritura, la última de las cuales es Acción y reacción. Vida y aventuras de una pareja . En esta ocasión, el autor helvético nos propone una historia semántica de ambos conceptos, una suerte de genealogía conceptual que no es totalmente nueva para él, pues ya la había transitado con anterioridad. Así, aunque bajo otras premisas, el primer capítulo de su Remedio en el mal (Visor, 2000) proponía algo parecido en torno a la palabra “civilización”. Por lo demás, Starobinski ha señalado que aquello que le impulsó a hacer esta investigación era responder a la cuestión relativa al origen de los vocablos que usamos cotidianamente. En ese sentido, señala, la fortuna del binomio “acción” y “reacción” es evidente en todos los campos académicos, pero sería relativamente reciente, algo propio del siglo XIX. Su esfera inicial, aristotélica, pertenecería al dominio de lo sensible, al de las cualidades de la materia, pero sobre todo con Newton entraría en un discurso matemático, aquel en el que todo puede ser explicado con el lenguaje de la mecánica (“la reacción es siempre contraria a la acción”). Y a partir de aquí tendría lugar la peregrinación conceptual, un continuum de transferencias semánticas: de la física a la química, a la historia natural, a la literatura, a la historia, a la filosofía y a la política, campo este último que, por ejemplo, teñiría en negativo el concepto de reacción. En efecto, usando el molde que proporcionaba el epíteto “revolucionario”, se acuñaría a finales del XVIII su opuesto “reaccionario”, algo a lo que contribuyó en buena medida Benjamin Constant. Como se ve, pues, un texto extremadamente tentador, vagabundo, fuera de los compartimentos académicos y abierto a todo aquél que desee bucear en el mundo que le rodea. Pero ¿quién es este autor tan sugerente?, si es que necesita presentación.
En 1958 Starobinski fue nombrado profesor de historia de las ideas en la Universidad de Ginebra, donde desarrollaría hasta 1985 un estilo propio, una especie de hermenéutica vagabunda, entreverada de filosofía, lingüística, historia y psicopatología, sin olvidar su pasión por el arte. Y ello a pesar de que quizá su faceta más conocida sea la de modernista

Jean Starobinski, descendiente de una familia de judíos polacos, nació en Ginebra el 17 de noviembre de 1920 y estudió filología clásica y medicina en la universidad de aquella ciudad. En principio, todo parecía indicar que sería la literatura la disciplina a la que mayor tiempo y esfuerzos dedicaría. No en vano inició su carrera docente por ese camino y fue profesor de esa materia en diversas universidades, como la Johns Hopkins (1953-1956), donde coincidió con Leo Spitzer y Georges Poulet. Ahora bien, esa dualidad inicial siempre se ha mantenido en sus trabajos, anclada en un espíritu transdisciplinar que le llevó a doctorarse en ambas materias: por un lado, con su célebre tratado sobre Jean-Jacques Rousseau (1958) y, por otro, con su menos conocida historia de la melancolía (1960). Ese talante quedó patente también cuando en 1958 fue nombrado profesor de historia de las ideas en la Universidad de Ginebra, donde desarrollaría hasta 1985 un estilo propio, una especie de hermenéutica vagabunda, entreverada de filosofía, lingüística, historia y psicopatología, sin olvidar su pasión por el arte. Y ello a pesar de que quizá su faceta más conocida sea la de modernista, la del especialista en Rousseau o Montesquieu, la del maestro en el espíritu ilustrado y en la revolución francesa. Pero eso sólo es una parte, concentrada además en los primeros años de publicación. Su Montesquieu data de 1953, el Rousseau de 1957, L’Invention de la Liberté se publicó en 1964 y 1789: Les Emblèmes de la Raison en 1973. Desde entonces, sus estudios del setecientos han tomado cauces más amplios, cauces en los que aquellas especializaciones se han ido difuminando en contacto con sus otras preocupaciones. Así cabe entender obras como Diderot dans l’espace des peintres, publicado en 1991 o Le Remède dans le mal. Critique et légitimation de l’artifice à l’âge des Lumières, aparecido en 1989. Y ello sin olvidar parcelas más cercadas, como sus estudios sobre la melancolía, tanto su tesis publicada en 1960 (Histoire du traitement de la mélancolie, des origines à 1900) como los Trois Fureurs, de 1971. Asimismo, su dedicación a la lingüística, donde destaca su libro Les Mots sous les mots: les anagrammes de Ferdinand de Saussure (1971), un volumen que da fe de su temprana dedicación a este asunto, pues incluye textos escritos desde 1964. Por ese mismo camino podría también situarse la mencionada Action et réaction: vie et aventures d’un couple (1999). Y eso por citar algunos de sus libros, pues hay volúmenes igualmente celebrados, como L’Œil vivant (Gallimard, 1961), su continuación La Relation critique (Gallimard, 1970), Portrait de l’artiste en saltimbanque, (Skira, 1970), Montaigne en mouvement (Gallimard,1982) o, entre otros, La Mélancolie au miroir. Trois lectures de Baudelaire (Julliard, 1990). Además, esos libros se reeditan continuamente, pero también se actualizan los menos afamados, como acaba de ocurrir con su obra sobre el pintor Claude Garache (Flammarion, 2001). En la práctica, su último libro es un catálogo de exposición titulado Le Corps, miroir du Monde, del que es propiamente coautor junto a Nicolas Bouvier (Editions ZOE 2001). En realidad, este texto tiene su origen en 1963 cuando, con motivo de la publicación de una historia de la medicina en la que participaba, entra en contacto con Nicolas Bouvier para que se hiciera cargo de las ilustraciones. El resultado fue tan apasionante para Starobiski que con el tiempo daría lugar a este proyecto sobre el cuerpo y su imagen. Desgraciadamente, la muerte de Bouvier interrumpió los trabajos, aunque finalmente la muestra quedó lista y recorrió diversas capitales europeas bajo la tutela de Starobinski y de su hijo Pierre. Así pues, ese texto es el resultado. Finalmente, no deberíamos olvidar la publicación de Starobinski en mouvement, suivi de La perfection, le chemin, l'origine (Champ Vallon 2001), una recopilación de estudios sobre este autor a la que se adjuntan seis de sus ensayos más recientes.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Memorias de Gerry Adams
  • Publicidad

  • Autores