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    GÉNERO
Drama

    TÍTULO
Shiner

    OTROS DATOS
Año de producción: 2000. Guión de Scott Cherry


    DIRECCION
John Irvin

    INTÉRPRETES
Michael Caine (Billy Shiner Simpson), Martin Landau (Frank Spedding), Frances Barber (Georgie),
Claire Rushbrooks (Ruth), Frank Harper (Stoney), Andy Serkis (Mel),
Matthew Marsden (Eddie Golden Boy Simpson)


    NACIONALIDAD
Reino Unido

    DURACION
101 minutos
















Magazine/Cine y otras artes
Ambición desmedida
Por Eva Pereiro López, sábado, 21 de julio de 2001
A Billy Shiner Simpson, un ambicioso promotor de boxeo de poca monta, le ha llegado su gran día: su hijo, Eddie Golden Boy Simpson, combate por el título mundial de boxeo. Es la oportunidad de salir del East End londinense, un estanque pequeño donde se codea con gángsters de medio pelo, y dar el gran salto de su vida. Apuesta todo lo que tiene. Pero ese esperado gran día va a convertirse en una auténtica pesadilla.
Soberbia actuación de Michael Caine en el papel de Billy: si no es su mejor papel, es, sin ninguna duda, de los mejores. Caine, un pequeño pero extremadamente ambicioso promotor de boxeo de un suburbio londinense, vive en un mundillo en el que rige la ilegalidad: apuestas, violencia, peleas ilegales... Una enfermiza ambición llevará a Billy a distorsionar la realidad de lo ocurrido en ese gran combate para el que el hijo era excesivamente joven e inexperto: el pánico le hará besar la lona en el segundo round sin apenas luchar. Billy se convencerá de que Frank Spedding, un excelente Martin Landau, el promotor estadounidense del púgil contrario, ha amañado el combate para no permitirle alcanzar su sueño. La segunda parte de la película, que empieza con el asesinato de Golden Boy, Matthew Marsden, es la caída en picado de Shiner: su autodestrucción en paralelo con la caza al culpable.

La película, en su género: gángsters, dinero, ambición y violencia, está claramente dividida en dos partes. Una excelente primera parte, irónica y cómica, con un guión impecable, retrata a Shiner rodeado de sus dos guardaespaldas-matones, asombrosos Frank Harper(en el papel de Stoney) y Andy Serkis (como Mel), horas antes del gran combate. Sin embargo el guión deja muchos cabos sueltos en una segunda parte más flojita: la demente persecución de Billy, cegado por la sinrazón del poder y la fuerza, al supuesto culpable de su pesadilla. Pero en realidad, ésta se debe a su trastornada y desfigurada realidad envenenada por la ambición.
John Irvin da forma a las escenas magistralmente, con una ayuda inequívoca de un reparto que se adivina asombroso y lo demuestra en cada plano. No se hubiese podido hacer mejor trabajo con la cámara, aunque, como ya se ha dicho, sí con el guión

Escenas aterradoras y sangrientas se suceden enardeciendo la locura de Caine, sin seguir con claridad un hilo conductor predeterminado. Se mezcla violencia desmedida y un tufillo a traición familiar desaprovechado- las dos hijas de Shiner, Georgie y Ruth, están interpretadas a la perfección por Frances Barber y Claire Rushbrook. Se llega maravillosamente a la última escena sin indicios sobre quién puede ser el asesino de Golden Boy, pero desgraciadamente decepciona el descubrimiento. O más bien ocurre que ese jugueteo excesivo con el desenlace, no acaba de encajar del todo con el final...

Sin duda alguna, John Irvin da forma a las escenas magistralmente, con una ayuda inequívoca de un reparto que se adivina asombroso y lo demuestra en cada plano. No se hubiese podido hacer mejor trabajo con la cámara, aunque, como ya se ha dicho, sí con el guión.

Absténganse espectadores a los que una violencia tan específica les haga desmayarse en el asiento; si además añadimos escenas de boxeo, la visión de tanta sangre y tanto puñetazo puede herir la sensibilidad de cualquiera que no vaya bien mentalizado. Sin embargo, sería escandaloso no maravillarse ante un Michael Caine insuperable, que ya tantas veces ha demostrado su impecable madera de actor (recuerden una no muy lejana La Casa de la Sidra), liderando un reparto indudablemente excelente.
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