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    GÉNERO
Drama

    TÍTULO
Código desconocido (Code Inconnu)

    OTROS DATOS
Guión de Michael Haneke. Año de producción: 2000

    DIRECCION
Michael Haneke

    INTÉRPRETES
Juliette Binoche (Anne), Thierry Neuvic (Georges), Sepp Bierbirchler (el campesino), Alexandre Hamadi (Jean), Ona Lu Yenke (Amadou), Luminita Gheorghiu (Maria)

    NACIONALIDAD
Francia-Alemania-Rumania

    DURACION
117 minutos




























Magazine/Cine y otras artes
Inquietante futuro
Por Eva Pereiro López, sábado, 14 de julio de 2001
París hoy en día, un incidente en una calle es el encuentro fortuito entre varios personajes de vidas muy dispares.
Anne (Juliette Binoche) está debutando como actriz, Georges (Thierry Neuvic), su compañero, es fotógrafo de guerra, su padre (Sepp Bierbichler) es granjero y su hermano pequeño, Jean (Alexandre Hamidi), no tiene intención de seguir con el negocio familiar. Amadou (Ona Lu Yenke) es un joven profesor de música negro, su hermana pequeña es sordomuda, y su padre, taxista. María (Luminita Gheorghiu), rumana, es madre de familia e inmigrante ilegal en busca de una oportunidad...

El cine francés que actualmente llega a las pantallas españolas es cine realista, de denuncia social, inquieto e inquietante, que con crudeza refleja la miseria y la decadencia de una sociedad de consumo insaciable, terroríficamente inmunizada a las desgracias que aparecen en los telediarios, tan cómodamente lejanas de la vida diaria de esa mayoritaria clase media. Pero sólo hay que abrir los ojos en un boulevard de una gran ciudad europea, para que lo lejano tome su desagradable forma y arañe dolorosamente la mirada. También hay quienes no lo ven nunca.

Michael Haneke se une pues a esa ola de cineastas realistas y comprometidos, desmenuzando un incidente a primera vista banal y sin embargo inaceptable e indignante, y presentando las realidades de los personajes que se ven envueltos en él.
Código desconocido pretende inquietar, revolver las tripas del espectador confortablemente instalado en su asiento, no ahonda en comportamientos, los presenta despojados de cualquier artefacto que los pueda disimular

Las trayectorias de éstos, que en un principio no tienen relación alguna entre ellas, sirven como denuncia de ese mundo que estamos construyendo a base de codicia, donde comportamientos y reacciones intolerables se permiten por cotidianas, donde el individuo refleja una deshumanización creciente, donde nada sorprende y no sólo se cree inútil pretender modificar el curso de esa espantosa evolución, sino que se dejan pasar, por habituales, actitudes reprobables que emanan espontáneamente. ¿Normalidad? Se tiene miedo, se es cobarde, se ignora por comodidad, se deja de reflexionar.

Código desconocido pretende inquietar, revolver las tripas del espectador confortablemente instalado en su asiento, no ahonda en comportamientos, los presenta despojados de cualquier artefacto que los pueda disimular, pretende despertar del sueño del “todo va bien”, desencadenar reacciones.

¿Una vieja Europa más social?

Son los temas de siempre, racismo, pobreza, violencia, desarraigo social, humillación, inmigración ilegal... como un todo, no se pueden ver aisladamente, supuran engarzados profundamente en los fundamentos del edificio europeo. Es lo que palpita en la calle, lo que bulle día y noche, y a lo que, desafortunadamente, nos hemos acostumbrado.

Una amiga comentaba una noche, que había trabajado mucho y que no estaba para ver ningún drama, que quería reírse... De vez en cuando es necesario “algún drama” para salir de ese abotargamiento mediático en el que estamos inmersos. Que nos sigan despertando tristeza, dolor y repulsa ciertas escenas, que nos mantengan los ojos bien abiertos a una realidad que tendemos con demasiada facilidad a olvidar u omitir por hartazgo. Al contrario, deberíamos obligarnos a ver películas que retuerzan nuestra conciencia para jamás caer en esa cómoda inconsciencia que anida en la mayoría de nosotros. Que nuestra comodidad se vea atacada por feroces mordiscos para recordarnos la fragilidad de la vida. De todas las vidas.
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