Director: Rogelio López Blanco      Editora: Dolores Sanahuja      Responsable TI: Vidal Vidal Garcia     
  • Novedades

    Thoreau, Ortiz, De Negri, Ellsberg, Sulzberger, Bradlee, Manning, Snowden, et al
  • Cine

    Steven Bach: Leni Riefenstahl (reseña de Bernabé Sarabia)
  • Sugerencias

  • Música

    Valleys of Neptune, CD de Jimi Hendrix (por Marion Cassabalian)
  • Viajes

  • MundoDigital

    Por qué los contenidos propios de un web son el mayor activo de las empresas en la Red
  • Temas

    Fascinación por el Islam: Cidi Hamete Benengeli (por Antonio Medina)
  • Blog

    Günter Grass y su pasado nazi en el Blog de Juan Antonio González Fuentes
  • Creación

    Desayuno de tedios con café y azúcar (por Zamir Bechara)
  • Recomendar

    Su nombre Completo
    Direccción de correo del destinatario




    AUTOR
Shirley Magnini

    GÉNERO
Biografía Colectiva

    TÍTULO
Las modernas de Madrid

    OTROS DATOS
Barcelona, 2001
272 páginas
2.300 pesetas


    EDITORIAL
Península




Reseñas de libros/No ficción
La vanguardia también fue mujer
Por Margarita Márquez Padorno, sábado, 30 de junio de 2001
El rescate de las mujeres que desde finales del siglo XIX hasta los años 30 tuvieron un papel relevante en la cultura y la política española es el objetivo de la historiadora norteamericana Shirley Magnini, a través de su biografía colectiva Las Modernas de Madrid. El libro nos acerca a las vicisitudes de unas pioneras que consiguieron influir en su sociedad a pesar del patrón patriarcal y misógino que las rodeó: con un estilo brillante y ameno, sin dejar por ello la seriedad de la investigación histórica, la autora repasa las instituciones que “las modernas” crearon, los obstáculos que encontraron y las biografías de las principales protagonistas de esta historia.
Hubo tiempo en el que enseñar los tobillos, entrar en un café o asistir a la Universidad era una aberración imperdonable para la mujer en España. Sin embargo nuestra historia está plagada de pioneras que afrontaron estos retos y quisieron saltarse el rol que para ellas tenía pensada su sociedad patriarcal. Provenían principalmente de las clases medias, de la burguesía incipiente del Madrid finisecular aunque también tenemos ejemplos de la aristocracia y las clases bajas. Su punto en común era el ansia por conseguir emanciparse, ser autónomas en su pensamiento, en su economía, en su educación y por desembarazarse de este destino único de ángel del hogar que durante siglos se les había reservado.

En Las Modernas de Madrid, a través de una biografía colectiva, Shirley Magnini realiza un soberbio repaso a estas mujeres que han quedado postergadas en el olvido o, como mucho, ensalzadas como compañeras de los grandes de la cultura de nuestro país. Fueron narradoras, poetas (no poetisas, por favor), pintoras, filósofas, políticas, científicas y periodistas que imprimieron a los albores del siglo XX español una impronta indeleble a nuestra cultura cuya herencia respiramos aunque olvidando a sus impulsoras.
El estudio de Mangini restaura una laguna de olvido voluntario que se ha creado en torno a todas estas mujeres cuya lucha por conseguir un puesto propio en la sociedad, ayudando a su progreso, aún no ha sido suficientemente reconocido

El estudio de Magnini analiza la obra conjunta de las modernas a través de tres grandes bloques: en primer lugar a través de las instituciones que crearon con esfuerzo y apenas ayuda masculina –más bien al contrario-: el Lyceum Club, la Residencia de Señoritas, la Asociación Femenina de Educación Cívica, el Patronato de Protección de la Mujer,…

En segundo lugar a través del eco que este incipiente papel protagonista producía en sus compañeros, representado principalmente por una misoginia feroz verificada por Magnini incluso en nuestros hombres de ideas más liberales y avanzadas. El sector masculino cerró filas ante el paso de esta avanzada femenina usando todas las armas que a su alcance tenían.
De este libro (...) nos queda al final un poso amargo: el de pensar que todas estas luchadoras fueron despreciadas en primer lugar por los que les rodearon y al final por la historia, creada por hombres que no perdonaron esta intromisión de sus ángeles del hogar en un mundo que creyeron exclusivamente suyo

Y por último, la historiadora norteamericana rescata unas breves pero intensas biografías de las principales representantes de estas modernas madrileñas. Coetáneas y precursoras del 98: Concepción Arenal, la Pardo Bazán, María Goyri, Carmen de Burgos, María de Maeztu,… integrantes olvidadas del 27: Maruja Mallo, Rosa Chacel, María Zambrano, y las “compañeras”, “colas de cometa” inmoladas por la carrera de sus cónyuges que dependieron de ellas en mayor o menor grado para su creación artística: Rafael Alberti (Teresa León), Juan Ramón Jiménez (Zenobia Camprubí), Gregorio Martínez Sierra (María Lejárraga), y Manuel Altolaguirre (Concha Méndez). Y políticas, especialmente las primeras diputadas que ha tenido nuestra cámara de diputados: Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken, sin olvidar a la primera ministra: Federica Montseny.

El estudio de Mangini restaura una laguna de olvido voluntario que se ha creado en torno a todas estas mujeres cuya lucha por conseguir un puesto propio en la sociedad, ayudando a su progreso, aún no ha sido suficientemente reconocido.

De este libro, además de una lección de historia y de investigación de primera clase, nos queda al final un poso amargo: el de pensar que todas estas luchadoras fueron despreciadas en primer lugar por los que les rodearon y al final por la historia, creada por hombres que no perdonaron esta intromisión de sus ángeles del hogar en un mundo que creyeron exclusivamente suyo.

¿Les mereció la pena? A ellas no lo sé; a nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, sin duda, sí.
  • Suscribirse





    He leido el texto legal


  • Reseñas

    Meredith Haaf: Dejad de lloriquear (por Bernabé Sarabia)
  • Publicidad

  • Autores

    Yo maté a Carvalho