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Película presentada en la sección Zabaltegi de la ultima edición del  Festival Internacional de San Sebastian (2000)

Película presentada en la sección Zabaltegi de la ultima edición del Festival Internacional de San Sebastian (2000)

    GÉNERO
Drama

    TÍTULO
Pleno verano

    OTROS DATOS
Guión, Tran Anh Hung
Fotografía, Mark Lee


    DIRECCION
Tran Anh Hung

    INTÉRPRETES
Tran Nu Yen Khe
Nguyen Nhu Quynh
Le Khanh
Ngo Quang Hai
Chu Hung


    NACIONALIDAD
Franco-vietnamita

    DURACION
112 minutos




Magazine/Cine y otras artes
Pleno verano
Por Eva Pereiro López, sábado, 14 de abril de 2001
Tres hermanas se reúnen para celebrar el aniversario de la muerte de su madre: la pequeña vive con su hermano mayor, la mediana lleva unos años de feliz matrimonio con un escritor, y la mayor está casada con un fotógrafo de la Sociedad Botánica de Hanoi que recorre el país captando con la cámara la flora nativa
Es la historia de tres mujeres en distintas etapas de su vida, de la complicidad entre ellas y de las relaciones con sus respectivas parejas. Se trata de un tema universal que eclipsa por completo el lugar donde se desarrolla la acción, Hanoi, aunque sí se nos brinda un esbozo de tradiciones budistas en el seno familiar adornadas por el culto a la comida. No busquemos descubrir Vietnam; apenas unas calles de la ciudad, unas imágenes de la bahía de Halong tal y como si tuviésemos una postal entre las manos con esa agua cristalina que decepciona en la realidad. Hay que centrarse en el culto a la apariencia y la armonía que se desprende de cada gesto de las protagonistas.

Es una historia de idealizaciones y de desilusiones, porque antes o después el espejismo que se ha logrado construir piedrecita a piedrecita se derrumba con una ligera brisa.

La idealización que mantienen las tres hermanas acerca de lo que fue el matrimonio de sus padres es el epicentro que provoca un comportamiento de engañoso disfraz en sus propias relaciones. Esa felicidad, paz y musicalidad que anhelan, resultan fáciles de aparentar. Pero los secretos acaban fluyendo hacia el exterior, como el sudor por los poros de la piel.

La pequeña y romántica Liên mantiene con su hermano Haî una ambigua, sensual y traviesa relación que perpetúa el idilio de perfección que él encarna. Así, cualquier brote de curiosidad hacia otra persona se ve completamente desfigurado y a la vez refuerza a la persona endiosada.

Khanh, la mediana, vive rodeada de una sólida estabilidad emocional, pero la punzada de la duda la arañará a la vuelta de una estancia corta de su marido en Saigón. Es la duda del engaño, de la traición que provoca el dolor ahogado de los celos.

Mientras Suông, la mayor, huye de la turbación y enfriamiento de su matrimonio a través de una aventura fetichista con un hombre de negocios con el que se cruza en el café que regenta. La prohibición marca el ritmo de sus encuentros en los que ella impone el completo silencio: las palabras desaparecen dejando que la música y los gestos ahoguen la pantalla. Esa mutilación de la intimidad conserva la perfección que ansía, la perfección del matrimonio de los padres.

Es una historia bien contada que juguetea a su vez con la apariencia aunque excesivamente lenta por momentos. Es esa lentitud que fluye por las venas de un país ahogado en el calor y la humedad que ralentizan la vida hasta límites insospechados. Desilusiona no tener la posibilidad de bucear por una intrigante Hanoi, por sus calles ruidosas y sucias, atestadas de motocicletas, o es que yo esperaba algo más que una historia interesante.
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