jueves, 22 de octubre de 2009
Pierre Drieu la Rochelle (Melusina, 2009), por el maestro Enrique López Viejo
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[3636] Comentarios[1]
La biografía de Pierre Drieu la Rochelle escrita por Enrique López Viejo (Melusina, 2009) es un libro excepcional que debe ser leído por cualquier aficionado auténtico; un libro que no debe faltar en la biblioteca de ningún lector culto, inteligente, con humor y sin complejos imbéciles. Nadie se va a volver nazi por frecuentar a Pierre Drieu la Rochelle, y muchos es probable que aprendan cosas imprescindibles sobre una época diabólica de nuestra historia europea


Juan Antonio González Fuentes 

Juan Antonio González Fuentes

Este verano, por fin, conocí personalmente a un escritor al que admiraba por sus libros. Me refiero a Enrique López Viejo, autor de Tres rusos muy rusos (Herzen, Bakunin y Kropotkin) (Melusina, Barcelona, 2008), libro fascinante que ya se reseñó en su día en este blog, y de Pierre Drieu la Rochelle. El aciago seductor (Melusina, Barcelona, 2009), páginas que me hizo llegar el pasado mes de marzo justo cuando yo emprendía un productivo viaje al Cervantes de Lyon.

Enrique resultó tal y como lo había imaginado, es decir, fascinante. Enrique es divertido, irónico, con esa pizca justa de mala leche que te hace mantener en estado de alerta la atención en las conversaciones. Decir que Enrique es un tipo cultivado es algo así como echarle un puñado de sal al agua de la bahía santanderina. Música, cine, viajes, personajes, lecturas..., jalonan la conversación con Enrique pero sin que esta se convierta nunca ni en solemne conferencia, ni en soliloquio aburrido. Todo lo contrario. La cultura de Enrique López Viejo no se exhibe, sino que se muestra con naturalidad como algo consustancial al personaje, consustancial con la naturaleza de la conversación que se mantiene, ensanchando sus posibilidades, sus caminos. Con Enrique se aprende de la misma manera que, imagino, se aprendiese a pescar en el bote en el que iba el inolvidable personaje de Hemingway, ese viejo que se hizo mar de tanto amarlo, de tanto respirarlo, de tanto tratarlo. Enrique López Viejo también parece recién salido de una página de Hemingway, y mientras charla con un plato de maganos junto a él, te trae y lleva por el océano de su sabiduría libresca y vivida a la vez. Enrique está hecho de páginas y de experiencias. No va más.

Enrique está ahora mismo en Mallorca estudiando y documentándose para escribir una biografía de Maurice Sachs, “el más abominable colaborador francés de los nazis”, según leo en un artículo de Javier Memba publicado en 2002 en El Mundo. “Nacido en París (1906), en el seno de una rica familia hebrea de origen alsaciano, Maurice Ettingshausen -verdadero nombre del escritor- atendiendo a una primera vocación, ingresó en un seminario del que no tardaría en salir para pasar a formar parte de los ambientes literarios del París de su tiempo. Una vez instalado como diletante en la bohemia intelectual de la capital, sus simpatías comunistas habrían de ser tan breves como sus inquietudes religiosas”. Este párrafo entrecomillado está sacado del citado texto firmado por Memba. Su intención, la de Memba, creo que es la de señalar a Sachs como un auténtico canalla, un tipejo como para echar a correr. A Enrique López Viejo y a mi (me meto en el saco en esta intuición) nos ocurre justo lo contrario. Las contradicciones canallescas de este tipo de personajes, sus vidas entre el lujo y la miseria, la creación y la rendición, el hedonismo y la barbarie, la fascinación y la repulsión..., nos atraen sobremanera, nos hacen al personaje mucho más atractivo, probablemente casi en un sentido mefistofélico del término, y como la corrección políticas nos trae al fresco, pues no pedimos perdón por interesarnos por este tipo de tipos tan “peligrosamente atractivos”.

Enrique López Viejo (foto de editorial Melusina)

Enrique López Viejo (foto de editorial Melusina)

Espero que Enrique prosiga su trabajo sobre Sachs, y lo acabe publicando más o menos en un periodo no muy largo. No dudo de la capacidad de Enrique, pero alguien me dijo que su libro sobre otro maldito atractivísimo, Pierre Drieu, no se había vendido con la fluidez y en la cantidad que sí lo había hecho su “exitoso” Tres rusos. Y lo cierto es que no entiendo el caso. Vamos, que no entiendo ni el mercado editorial ni a los lectores. Lo voy a decir con otras palabras. La biografía de Drieu de López Viejo me gustó mucho más que su aproximación a Herzen, Bakunin y Kropotkin. Espero no dejarme llevar en exceso por la amistad, pero en mi opinión su biografía sobre el fascinante escritor francés es una obra maestra que no sólo logra aproximarnos a la complicada vida y obra de escritor tan paradigmático, no sólo consigue involucrarnos en el tiempo y la historia del personaje (la Francia, el París de los años veinte, treinta y cuarenta del pasado siglo), sino que lo logra con los planteamientos de una novela, lo consigue dejando a un lado la aridez académica gratuita, construyendo un texto novelesco cuyos personajes y situaciones fueron punto por punto reales.

La técnica de Enrique López Viejo biógrafo (a este paso sin duda uno de los más grandes biógrafos hispanos de comienzos del siglo XXI) es la de empaparse de la vida, obra, contexto y circunstancias del personaje. Enrique lee todo lo habido y por haber acerca del autor, lee también los libros del biografiado, estudia el contexto histórico en el que el personaje habitó y deambuló, madura y reflexiona todo lo asimilado, se hace una composición de lugar clara y meridiana y, a partir de ahí, escribe de forma novelesca la biografía del personaje, y lo hace desde la mejor de las fórmulas posibles: la pasión y el conocimiento.

La biografía de Pierre Drieu la Rochelle (1893-1945) escrita por López Viejo es estupenda, un hito desde luego en la bibliografía hispana sobre el autor y su periodo. ¿Cómo es posible que tan magnífico trabajo no se haya vendido como rosquillas entre los miles de lectores aficionados a las biografías que hay en este país? Sólo se me ocurre una razón. La ideología de Drieu la Rochelle, su (in)justa fama de escritor reaccionario, de colaboracionista con los nazis en la Francia ocupada durante la Segunda Guerra Mundial. Tan sólo prejuicios ideológicos, únicamente la entrega irreflexiva a la “corrección política” puede hacerme entender que los lectores hayan dado de algún modo la espalda a personaje tan increíblemente fascinante y contradictorio, a libro tan magnífico.



Enrique López Viejo: Pierre Drieu la Rochelle. El aciago seductor (Melusina, 2009)

El párrafo publicado por la propia editorial para enganchar lectores dice así: Pierre Drieu la Rochelle, escritor heterodoxo, rabioso intelectual y seductor nato seducido a su vez por el fascismo, fue un personaje inclasificable y complejo donde los haya. Vivió en un París palpitante, crisol de movimientos culturales y políticos, fue amigo de todos pero no se casó con nadie: André Malraux, Gaston Gallimard, Breton, Picasso, Matisse, Cocteau, Coco Chanel… Hasta su trágico final fue un dandi irreverente, perseguido por las acusaciones de colaboración con los nazis, rodeado de sus amigos y, por supuesto, cubierto de mujeres. Esta actualizada biografía del genio francés, polémico autor de El fuego fatuo y Gilles, nos conduce de manera amena y exhaustiva por una de las vidas más atribuladas y excéntricas del siglo XX.

Pues bien, puedo asegurar a los lectores de estas líneas que todo lo escrito corresponde punto por punto con lo que se van a encontrar leyendo las páginas de López Viejo: el retrato fidedigno, exhaustivo, fiable, y entretenidísimo de un dandy excéntrico y rabiosamente atractivo para las mujeres, de un seductor de primer orden que escribió algunas de las obras fundamentales de la literatura francesa de mediados del XX, de un París que seguía siendo en gran medida el centro del mundo occidental, de una época convulsa como pocas en la que las ideologías lo salpicaron todo, lo hirieron todo...

La biografía de Pierre Drieu la Rochelle es un libro excepcional que debe ser leído por cualquier aficionado auténtico, un libro que no debe faltar en la biblioteca de ningún lector culto, inteligente, con humor y sin complejos imbéciles. Nadie se va a volver nazi por frecuentar a Pierre Drieu la Rochelle, y muchos es probable que aprendan cosas imprescindibles sobre una época diabólica de nuestra historia europea. 

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Últimas colaboraciones (OCTUBRE) de Juan Antonio González Fuentes en la revista electrónica Ojos de Papel:

LIBRO: Luis García Jambrina: El manuscrito de piedra (Alfagaura, 2008)

CREACIÓN: La lengua ciega (DVD, 2009)

CINE: Isabel Coixet: Mapa de los sonidos de Tokio (2009)

-LIBRO (septiembre):  P.D. James: Muerte en la clínica privada (Ediciones B, 2009)

-LIBRO (julio): Stieg Larsson: Millennium 3. La reina en el palacio de las corrientes de aire (Destino, 2009).

-PELÍCULA: Niels Arden Oplev: Millennium 1: Los hombres que no amaban a las mujeres (2009).

Más de Stieg Larsson:

-Millenium 1. Los hombres que no amaban a las mujeres (Destino, 2008)

-Millennium 2. La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Destino, 2008)


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, artes, música y libros) como cronológicamente.


Comentarios
22.10.2009 17:36:35 - Luis B



Como lector de ambos libros de Enrique López Viejo estoy de acuerdo en que es mejor el segundo, el de Drieu La Rochelle. Pero el apelativo de "fascista", que lo mismo vale para definir a uno cualquiera que a su contrario, o sea para nada, (véase a modo de ejemplo las acusaciones mutuas de fascistas entre el PP y nacionalistas radicales vascos o catalanes) aplicado en el mundo de la cultura produce cierta cuarentena, por aquello de "no nos vayamos a contagiar". En cambio, un escritor puede haber sido estalinista y haber escrito odas a Stalin y nadie se escandaliza. Drieu la Rochelle fue muchas cosas y en ese poliedro que resultó ser su vida radica el interés del personaje y de esta magnífica biografía. Luis B.










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