jueves, 10 de enero de 2008
Noticia del ciclo Bronwyn de Juan Eduardo Cirlot
Autor: Juan Antonio González Fuentes - Lecturas[5592] Comentarios[0]
La película de Franklin Schaffer El señor de la guerra (1965) inspiró al poeta y artista Cirlot el famoso ciclo Bronwyn, una de la aventuras literarias más fascinantes del siglo XX español

Juan Antonio González Fuentes

Juan Antonio González Fuentes

El señor de la guerra (1965) es una espléndida e inquietante película dirigida por el nunca bien ponderado norteamericano Franklin Schaffer. La primera vez que la vi, allá en los lejanos años de mi infancia, me dejó sobrecogido y con un pinchazo de desasosiego erótico metido en las entrañas.

La película, rodada con medios bastante limitados en parajes naturales, cuenta la historia de un señor feudal que, completamente trastornado por la visión de una joven celta (Bronwyn) de la aldea próxima a su castillo, decide exigir el derecho de pernada justo cuando la joven estaba ya en vísperas de casarse. El señor queda perdidamente enamorado de la joven a quien no devuelve a su familia, iniciándose así un asedio del castillo por parte de todos los habitantes de la aldea, hasta obligar a los defensores a refugiarse en la torre de la fortificación. Pero nadie contaba con que la joven Bronwyn también se ha enamorado del señor, interpretado muy convincentemente por un Charlton Heston que también es el principal productor de la cinta.

Franklin Schaffer: El señor de la guerra (1965)

Franklin Schaffer: El señor de la guerra (1965)

La última vez que pudo verse esta película en España fue, si no recuerdo del todo mal, en el programa que tenía en la Segunda cadena de Televisión Española el director de cine José Luis Garci. Su revisión no hizo sino confirmar mi precoz veredicto, y la cinta de Schaffer me parece una de las más interesantes de entre las producidas en aquellos años por una industria estadounidense ya en franca decadencia artística. 

Pero hay otro elemento que hace aún más extraordinaria esta película, y es el hecho de que tras verla, Juan Eduardo Cirlot (Barcelona, 1916-1973) reconoció en su historia el mito de su existencia, y sobre todo aquellas imágenes en las que Bronwyn emerge de las aguas del pantano en el que se bañaba. Inspirado en dichos fotogramas y en Bronwyn en general, Cirlot inició la escritura de un ciclo de poemas cuya extensión fue en paulatino aumento hasta conformar una de la aventuras literarias más sobrecogedoras y decisivas de la cultura en español de todo el siglo XX. Me refiero al llamado ciclo Bronwyn, reunido por vez primera de forma completa por la editorial Siruela, un compendio poético y reflexivo de primer orden en nuestra literatura caracterizado principalmente por la eficaz potencia de sus imágenes visionarias, por su sonoridad y por el hallazgo de nuevas unidades semánticas, completamente originales en español.

Juan Eduardo Cirlot: Bronwyn (Edición de Victoria Cirlot, Ediciones Siruela, Madrid, 2001)

Juan Eduardo Cirlot: Bronwyn (Edición de Victoria Cirlot, Siruela, Madrid, 2001)

Esta es sin duda la obra cumbre de Juan Eduardo Cirlot, una rara avis dentro del panorama de la cultura española contemporánea; un personaje que, de haber nacido inglés o francés, con toda probabilidad habría sido ya objeto de múltiples estudios multidisciplinares, dada la variedad y profundidad de su surrealismo de raíz visionaria.   


NOTA: En el blog titulado El Pulso de la Bruma se pueden leer los anteriores artículos de Juan Antonio González Fuentes, clasificados tanto por temas (cine, sociedad, autores, artes, música y libros) como cronológicamente.


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