miércoles, 10 de enero de 2007
César Alonso de los Ríos: “Yo digo España” (LibrosLibres, 2006)
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Política española en Blog personal por Política española
El periodista analiza el aumento de poder de los nacionalismos como estrategia para romper el equilibrio de la democracia española

www.ojosdepapel.com

Título: Yo digo España. Contra la disolución nacional alentada por la izquierda
Autor: César Alonso de los Ríos
Editorial: LibrosLibres
Lugar y fecha: Madrid, 2006
Páginas: 251
Precio: 16 €
Para leer el Prólogo del libro: Ojos de Papel

Las reflexiones del periodista y columnista César Alonso de los Ríos publicadas en este libro permiten analizar la política antinacional de Zapatero en la oposición y ya después en el poder. Su alianza incondicional con el independentismo no sólo supone la desmembración de España, sino también la liquidación del modelo cultural que ésta ha representado a lo largo de la historia, así como el fin de la alternancia política.

Este libro es la culminación de las tesis plantadas en las dos obras anteriores de autor sobre los nacionalismos. En ellos ya se pronosticaba, hace más de una década, la fragmentación que iba incubada en un régimen constitucional que sobrevaloró política, cultural y electoralmente los nacionalismos periféricos, al tiempo que dejaba abierto en la propia Constitución el modelo de Estado.

El autor desgrana las estrategias con las que Zapatero prepara los cambios políticos y sociales que culminarán con la desaparición del concepto de España y su modelo cultural, mediante un pacto ente socialistas y nacionalistas periféricos, que cambie las reglas de la democracia, expulsando del juego político al mayor partido de la oposición, desterrando así la posibilidad de la alternancia.

La estrategia cultural socialista pretende atraer a toda la izquierda periférica y a los comunistas mediante un programa primario y peligroso. Sus bases son: el antiamericanismo-anticapitalismo, el antisemitismo, el laicismo, el multiculturalismo, el pansexualismo, la tolerancia al terrorismo nacional y la propuesta de dialogo con el fundamentalismo musulmán.

César Alonso de los Ríos comenzó a escribir en El Norte de Castilla junto a Miguel Delibes. Trabajó después en Triunfo y en La Calle. Fue asesor del Ministerio de Cultura de 1983 a 1987. Luego fue adjunto a la dirección de El Independiente y El Sol. Colabora para Colpisa y escribe en ABC, además de intervenir en Onda Cero y Telemadrid. Ha publicado los libros Si España cae..., La izquierda y la nación, La verdad sobre Tierno Galván y Conversaciones con Miguel Delibes.

Entrevista de Miguel Pato a César Alonso de los Ríos para Periodista Digital

Esta es la positiva valoración del profesor y crítico del ABCD las Artes y las Letras (5-1-2007), Miquel Porta Perales, sobre Yo digo España. Contra la disolución nacional alentada por la izquierda:

En Si España cae (1994), nuestro autor advertía ya del peligro de unos nacionalismos periféricos que, más allá de la autonomía, se proponía la deconstrucción del Estado, que es como esos nacionalismos suelen referirse a España. Posteriormente, en La izquierda y la nación. Una traición políticamente correcta (1999), desvelaba el pensamiento estulto de una izquierda española para la cual lo progresista era ser antiespañolista; lo progresista era, en un alarde de ignorancia, identificar España y reacción, España y autoritarismo, España y antiilustración, España y antieuropeísmo. Contrario senso, los nacionalismo periféricos serían la contrafigura histórica –tolerante, ilustrada, progresista, europea y cosmopolita: el nacionalismo malo español frente al nacionalismo bueno de la periferia—de esa España tenebrosa diseñada a mayor gloria de los intereses de la izquierda. En Yo digo España –antología de artículos publicados en ABC convenientemente precedida de un ensayo corto a modo de prólogo--, César Alonso de los Ríos da una vuelta de tuerca y sistematiza la hipótesis de la deconstrucción de España por obra y gracia de un socialismo gobernante y unos nacionalismos periféricos que están transformando el régimen autonómico en un modelo confederal en que la parte puede acabar imponiéndose al todo. Una transformación que obedecería a un pacto con un doble objetivo electoral: marginar a una oposición –el segundo partido político español—que tiene diez millones de votantes; asegurar la permanencia en el poder de la izquierda gracias a la alianza poselectoral entre el PSOE y unos partidos partidos nacionalistas periféricos parlamentariamente sobrerrepresentados por mor de la ley electoral vigente.

Una transformación y/o deconstrucción que recibe el apoyo de la izquierda periférica y los restos del comunismo merced al antiamericanismo, pacifismo, ecologismo, antiliberalismo, laicismo multiculturalismo y pansexualismo del que hace gala el siempre sonriente José Luis Rodríguez Zapatero. Y la cosa puede acentuarse si, finalmente, se reforma el Senado en la línea de cámara de representación territorial de las soberanía “nacionales” periféricas. Ante semejante perspectiva, César Alonso de los Ríos, paradigma del español desacomplejado, grita un “yo digo España” frente a quienes hablan del estado español. Grito que no se reduce a la expresión vehemente de un sentimiento. Grito que exige un doble compromiso práctico: el de los españoles con su conciencia nacional española y una idea de España que nada tiene que ver con lo reaccionario ni lo autoritario; el de los políticos que con una reforma de la reforma que implique el retorno a un régimen autonómico en el que, como señala la Constitución, “la soberanía nacional reside en el pueblo español”.

La crítica dice que César Alonso de los Ríos incurre en el catastrofismo de un españolismo cargado de fantasmas. No es eso. Y los artículos que el autor recopila –relaciones entre el socialismo y el nacionalismo vasco, Estatuto de Cataluña, manifestación heráldica de los nacionalismos periféricos, búsqueda de una España “cómoda”, ruptura de hecho del bloque constitucional, Estado residual constatado por Maragall, inanidad ideológica y oportunismo político de Zapatero— lo prueban. Lo malo no es que César Alonso de los Ríos juegue el papel de Casandra, sino que, como el personaje mitológico, no le hagan caso. Y es que, a fin de cuentas, el caballo acabó entrando en Troya.

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NOTA: Este blog es una suerte de Escaparate dedicado a los libros y revistas, pero no a la crítica, sino a dar noticia de ellos a través de la información que proporcionan las editoriales, la prensa y las revistas y suplementos culturales.