Zygmunt Bauman: "Europa: una aventura inacabada" (Losada, 2006)

Zygmunt Bauman: "Europa: una aventura inacabada" (Losada, 2006)

    AUTOR
Zygmunt Bauman

    GÉNERO
Ensato

    TÍTULO
Europa: una aventura inacabada

    OTROS DATOS
Traducción de Luis Álvarez-Mayo. Madrid, 2006. 216 páginas. 17 €

    EDITORIAL
Losada



Zygmunt Bauman

Zygmunt Bauman

Bernabé Sarabia es Catedrático de Sociología de la Universidad Pública de Navarra

Bernabé Sarabia es Catedrático de Sociología de la Universidad Pública de Navarra


Reseñas de libros/No ficción
Zygmunt Bauman: "Europa: una aventura inacabada" (Losada, 2006)
Por Bernabé Sarabia, miércoles, 5 de julio de 2006
Nacido en 1925 en Poznan (Polonia), Zygmunt Bauman es sin duda uno de los pensadores europeos con una obra más extensa y original. Este mismo año sale a la calle Liquid Fears, cuya traducción al español se llamará Miedo líquido. Los adelantos editoriales ya han dejado caer que será un texto en el que Bauman profundiza en las ideas ya apuntadas en dos obras que acaban de aparecer en nuestro mercado: Confianza y temor en la ciudad (Arcadia) y Europa. Una aventura inacabada.
Antes de que entremos en el contenido del último libro en castellano a disposición del lector, se hace necesario un pequeño apunte sobre la especial biografía de Bauman y sobre su manera de escribir y publicar. Como en pocos autores, vida y obra se entrelazan hasta fundirse en pensamiento y escritura.

La mejor biografía de Bauman es la de Dennis Smith, Bauman. Prophet of Postmodernity (Polity Press, 1999). Hasta donde yo sé no se traducido a ninguno de los idiomas peninsulares, y es una lástima porque muestra un profundo conocimiento de la obra de Bauman y de su génesis. De un modo muy sintético, lo que conviene señalar es que en 1935 la familia de Bauman huye de Polonia (del antisemitismo polaco queda mucho por estudiar) y se instala en Rusia. En 1943, a los 18 años, se alista en el ejército y vuelve a Polonia, con el grado de mayor, con su familia. Entra en el Partido Comunista Polaco y milita en los años de plomo del estalinismo. Comienza a estudiar en la Academia de Ciencias Sociales de Varsovia en unos tiempos en los que la ortodoxia marxista es asfixiante. Por poner un ejemplo, conviene recordar que Florian Znaniecki, coautor con William I. Thomas de la monumental obra El campesino polaco en Europa y en América (CIS, 2002), es ignorado como si no existiera. Como si no hubiera escrito textos ineludibles de la sociología internacional. Su pecado era vivir en Estados Unidos y tener un pasado de clase alta.

Lo cierto es que conceptos suyos como el de "modernidad líquida" o "amor líquido" se han incorporado al acerbo cultural común del siglo XXI, concebido éste como una época en la que los vínculos tradicionales se están evaporando

En 1948 conoce a Janina, una joven estudiante de periodismo y de ciencias sociales, su “sólido apoyo para toda la vida”. Bauman ha dejado escrito: “Gramsci me dijo qué, Simmel, cómo y Janina para qué". Janina Bauman publicaría en 1986 Winter in the Morning (Free Press), un texto de carácter autobiográfico en el que relata su experiencia vital en el gheto de Varsovia entre 1939 y 1945. Tras estudiar en la London School of Economics, una plaza fuerte del socialismo y el laborismo inglés, Bauman retorna a Varsovia para toparse en 1967 y 1968 con un ambiente antisemita que le hace reconocerse a sí mismo como judío y, por último, abandonar el país con su mujer y sus tres hijas.

Hasta 1971 enseña en la Universidad de Tel Aviv, año en el que se traslada a la Universidad de Leeds como docente y director del Departamento de Sociología. Aunque Bauman publica y desarrolla una provechosa vida académica, apenas es leído y conocido. Conviene recordar que su universidad no pertenece al núcleo comandado por Oxford y Cambridge de la enseñanza superior de prestigio. Otro judío, un gigante intelectual del siglo XX, Norbert Elias (1987-1990), “tan sólo” pudo ser catedrático de sociología en la Universidad de Leicester, también en la periferia del sistema educativo británico.

Todo ahora, a diferencia de antaño, es fluido. El Estado era en el pasado una referencia, una sólida estructura, que ha sido substituida por unas fuerzas globales que parecen surgidas de algún lugar obscuro

En realidad Bauman no empieza a ser conocido hasta que aparece en 1989 Modernity and the Holocaust (Polity Press. La traducción española es de 1997 a cargo de la editorial Sequitur). Un año después, en 1990, recibe por dicha obra sobre el exterminio nazi el Premio Amalfi y es entonces, a partir de los 65 años, cuando Bauman comienza a publicar la obra que le ha dado fama y notoriedad mundial. Títulos como Modernity and Ambivalence (Polity Press, 1991), Liquid Modernity (Polity Press, 2000), Society Under Siege (Polity Press, 2002), Liquid Love (Polity Press, 2003), o Wasted Lives (Polity Press, 2004), por no citar las más evidentes, convierten a Bauman en un intelectual traducido y aclamado en todo el mundo.

Como ya hemos visto al comienzo de esta recensión, Bauman sigue construyendo su obra de tal modo que cada libro sirve de base al siguiente. Cada texto se apoya en el anterior. Quizá demasiado. Lo cierto es que conceptos suyos como el de "modernidad líquida" o "amor líquido" se han incorporado al acerbo cultural común del siglo XXI, concebido éste como una época en la que los vínculos tradicionales se están evaporando. Bauman contempla la familia, el trabajo o la pareja en medio de una profunda crisis que provoca fuertes zozobras personales y la sensación de que la vida es un tiempo desperdiciado. Todo ahora, a diferencia de antaño, es fluido. El Estado era en el pasado una referencia, una sólida estructura, que ha sido substituida por unas fuerzas globales que parecen surgidas de algún lugar obscuro. El mercado de trabajo se ha flexibilizado de tal manera que se ha hecho incierto si mañana tendrás el mismo puesto de trabajo o si tus habilidades seguirán sirviendo de algo. La duración media de un trabajo en Sillicon Valley, escribe Bauman, es de ocho meses. Las reglas, en su opinión, no es que hayan cambiado, es que han desaparecido.

No sabe Europa cuál es su lugar en el proceso de transformación que está teniendo lugar en estas últimas décadas. Falta el deseo de seguir la vieja vocación. Limitada en sus recursos, Europa se ha visto "pillada" por el proceso de globalización

En Europa. Una aventura inacabada Bauman vuelve a reflexionar en torno a lo que sigue siendo una de sus preocupaciones básicas: el paso de la modernidad a la postmodernidad. Un cambio en el que el viejo orden se rompe y transforma por completo. De este modo se pasa de las regulaciones normativas a la seducción y sus estrategias. Asimismo, las pautas de las políticas públicas pasan a entenderse como relaciones públicas. El imperativo de la ley se transforma en simple advertencia. El nexo entre dominio y conquista territorial y administración de la misma, tan íntima en los tiempos de la modernidad "solida", se quiebra. En la lucha por el poder en nuestros días nadie quiere asumir los problemas de la administración de un territorio. Del compromiso a la falta del mismo.

Europa constituye en opinión de Bauman una magnífica ilustración de la nueva sociedad "líquida". Durante dos mil años ha desarrollado las cualidades mejores para el progreso y el avance de la humanidad: su capacidad para la autocrítica, su impulso para autotranscenderse, su capacidad para la exploración y la experimentación de todo tipo. Europa, como afirma Bauman en estas páginas, ha mantenido a lo largo de los siglos su creencia en que es posible desarrollar formas alternativas, mejores formas de convivencia entre los seres humanos. Europa ha tratado siempre de poner en marcha su creencia en la posibilidad de mejora de las personas y de la sociedad.

Por desgracia, escribe Bauman, Europa ha cambiado, ha perdido su fisonomía en este tránsito de la modernidad a la postmodernidad. Insegura de sí misma, ha perdido la fe en su capacidad para cambiar el mundo. No sabe Europa cuál es su lugar en el proceso de transformación que está teniendo lugar en estas últimas décadas. Falta el deseo de seguir la vieja vocación. Limitada en sus recursos, Europa se ha visto "pillada" por el proceso de globalización. Un proceso que separa el poder de la política. Un proceso éticamente ciego ante la expansión incontrolada del mercado y la cada vez mayor mercantilización de la vida humana.

Concluye Bauman su Europa. Una aventura inacabada con unas reflexiones que al lector le resultan un tanto de mampostería porque contradicen lo que es central en este volumen, y que no es otra cosa que una aguda reflexión sobre la decadencia de Europa. Quizá Bauman se quiera consolar cuando escribe que a pesar de todo Europa tiene todavía mucho que decir y que enseñar en la vorágine de los grandes cambios que se están produciendo en el siglo XXI. Tiene Europa, escribe Bauman, la capacidad de cambiar un mundo hobbesiano en el que “el hombre es un lobo para el hombre” en otro inspirado en Kant en el que la humanidad pueda unirse pacíficamente. Ojalá fuera así.